Cayetana y Ayuso le harán un "Pablo Casado" a Feijoo cuando presente su moción de censura con Junts
En declaraciones recientes a OKdiario, Alberto Núñez Feijóo ha afirmado estar explorando la posibilidad de una moción de censura con el apoyo de partidos como Junts y el Partido Nacionalista Vasco (PNV). Esta propuesta ha generado una fuerte polémica dentro del propio Partido Popular, al poner en cuestión la línea discursiva mantenida hasta ahora contra las formaciones nacionalistas.
El giro estratégico supone un aparente cambio de rumbo respecto a las críticas que el PP ha venido lanzando contra el PSOE por sus pactos con Junts, a quienes acusa de chantaje institucional y de romper la cohesión del Estado. La contradicción entre el discurso y la táctica ha desatado un intenso debate interno sobre la coherencia del proyecto político del PP.
Desde el PP de Cataluña han expresado una fuerte indignación: «No damos crédito a las declaraciones de Feijóo: "Estoy invitando a Junts y al PNV a apoyar una moción de censura". ¿Cómo es posible que estemos criticando la alianza de Junts con los socialistas, viendo el chantaje de estos independentistas al Estado, y queramos gobernar con ellos?».
Acusan al equipo de Feijóo —«que no al PP»— de estar dispuesto a pactar con un prófugo de la justicia y con quien consideran responsable de graves daños al conjunto de España. El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, se encuentra en una posición delicada: respetado por las bases, pero cuestionado desde la dirección nacional. Temen que su destino sea similar al de Vidal-Quadras, sacrificado por Aznar en los años 90 a cambio de pactos con los nacionalistas catalanes.
En este clima de tensión, algunos cargos señalan que «tanto es el odio a Pedro Sánchez que ya no existen escrúpulos para pactar hasta con el diablo». También han mostrado su rechazo al PNV, recordando cómo Aitor Esteban, tras doce años en el Congreso, no recibió ni un gesto de cortesía por parte del PP al abandonar la Cámara, y cómo fue objeto de insultos meses atrás por parte de Miguel Tellado, quien acuñó el término “aprovechategui”.
Esta crisis ha vuelto a poner el foco en la estructura interna del PP y su respeto a los principios democráticos establecidos por la Ley Orgánica de Partidos Políticos (LOPP). Según su artículo 7, los partidos deben organizarse de forma democrática, con participación de afiliados, elecciones internas y toma de decisiones transparente. Sin embargo, algunas voces denuncian que la dirección nacional actúa bajo el principio de «no toca», bloqueando la consulta a las bases y los procesos internos.
El artículo 6 de la LOPP garantiza la libertad organizativa, incluyendo la definición de estrategias y alianzas. Pero la falta de consenso interno y el manejo vertical del liderazgo plantean dudas sobre el cumplimiento real de esa normativa.
En paralelo, la figura de Isabel Díaz Ayuso emerge como una posible alternativa a Feijóo. Su proyección pública, los apoyos recibidos dentro y fuera del partido, y su perfil combativo han generado inquietud en Génova. Hay quien ve en esta maniobra de Feijóo una jugada desesperada para consolidarse antes de que Ayuso pueda disputarle la candidatura a la presidencia del Gobierno.
«El PP resuelve la democracia interna con el "no toca", porque al líder no le interesa», critican cargos del PP valenciano, próximos a Francisco Camps. No obstante, la presidenta madrileña ya ha sobrevivido a una dura batalla interna y ha salido reforzada. Desde sectores del PP catalán, del entorno de Aznar o incluso desde Vox, hay quienes le piden que dé el paso.
En este contexto, Feijóo ha buscado reforzar sus apoyos territoriales. Ha mantenido encuentros estratégicos con Juanma Moreno, y ha activado a dirigentes como Bendodo, Tellado o Mazón, intentando frenar la posible ofensiva de Ayuso. Paralelamente, se ha lanzado a una intensa campaña mediática: tres entrevistas seguidas con Eduardo Inda, apariciones callejeras, y un discurso centrado en recuperar “la calle” como territorio de oposición a Pedro Sánchez.
La situación actual del PP revela una doble tensión: por un lado, el dilema estratégico sobre con quién pactar; por otro, el debate sobre a quién corresponde la candidatura a la presidencia del Gobierno, habida cuenta de que Feijóo pidió una sola oportunidad. La cuestión de bajo qué métodos se decidirá también está en el centro de la disputa. De acuerdo con la normativa vigente, estas decisiones deben canalizarse mediante mecanismos democráticos, tal como establecen los estatutos y la legislación de partidos.
El desenlace de este conflicto interno será clave para definir no solo la viabilidad de una moción de censura, sino el futuro del PP como alternativa de gobierno.