Enfado con la directiva del Atlético de Madrid: aceptó acoger la final de Champions en 2027 a cambio de no protestar el penalti de Julián Álvarez
El Estadio Metropolitano será sede de la final de la Liga de Campeones 2027, una noticia que se ha filtrado en las últimas horas y que promete dejar cerca de 80 millones de euros en las arcas del Atlético de Madrid. Sin embargo, la designación ha venido acompañada de un trasfondo que ha desatado controversia: un supuesto pacto entre el club rojiblanco y la UEFA tras el polémico arbitraje en el partido de Champions ante el Manchester City.
El penalti a Julián Álvarez y la reacción del Atlético
La polémica estalló hace apenas unos días, cuando en el duelo entre Atlético de Madrid y Manchester City, el árbitro anuló un penalti a favor del conjunto inglés por un supuesto doble toque de Julián Álvarez. Una decisión que benefició indirectamente al Atlético, pero que, según fuentes cercanas al club, fue la gota que colmó el vaso tras una larga lista de agravios arbitrales sufridos en competiciones europeas.
Desde el entorno rojiblanco se llegó a plantear la posibilidad de emprender acciones legales contra la UEFA por lo que consideraban una campaña sistemática de perjuicio. Sin embargo, apenas unos días después de la jugada polémica, se filtró que la final de la Champions de 2027 se jugaría en el Metropolitano, una concesión que, según fuentes internas del club, habría sido negociada a cambio de no iniciar acciones legales contra el máximo organismo del fútbol europeo.
Un acuerdo millonario y estratégico
La celebración de una final de Champions en el Metropolitano no solo supone un enorme prestigio deportivo, sino también un impacto económico directo estimado en 80 millones de euros. Se espera un aluvión de visitantes, proyección internacional y beneficios tanto para el club como para la ciudad de Madrid.
No es la primera vez que el estadio rojiblanco acoge un evento de tal magnitud: ya fue sede de la final de la Champions en 2019, con notable éxito organizativo. Sin embargo, esta vez, el contexto es bien distinto, y el anuncio ha despertado suspicacias por la coincidencia temporal con el arbitraje polémico y la filtración del supuesto acuerdo entre la directiva del Atlético y la UEFA.
Louzán confirma el acuerdo y el gesto con el Mundial 2030
A esta información se suman las declaraciones de Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), quien este miércoles confirmó que el Metropolitano tiene garantizada la final de la Champions 2027. Además, reveló un gesto "muy generoso" por parte del Atlético de Madrid, que estaría dispuesto a renunciar a ser sede del Mundial 2030, en favor de que el Nou Mestalla de Valencia entre en la lista definitiva de once estadios para el torneo.
“Si hiciera falta, el Atlético estaría dispuesto a ceder su lugar. Eso habla muy bien del club y de su compromiso con el fútbol español”, señaló Louzán, quien también dejó entrever que las negociaciones con UEFA y FIFA han sido intensas en las últimas semanas.
¿Premio o moneda de cambio?
El anuncio de la final de la Champions en el Metropolitano ha generado opiniones divididas entre los aficionados. Algunos lo ven como una recompensa justa al club por su papel destacado en el fútbol europeo y por la excelencia de sus instalaciones. Otros, sin embargo, consideran que se ha producido un intercambio de favores, en el que la UEFA habría buscado silenciar a un club que se estaba planteando desafiar su autoridad.
Sea como sea, el Atlético de Madrid vuelve a colocarse en el epicentro del fútbol continental y recibirá una inyección económica histórica en 2027. Mientras tanto, la polémica sigue servida. Y las preguntas también.