El esperpento y la especulación siguen en la vivienda en Madrid: casi 300.000 euros por un 5º sin ascensor de 15 metros cuadrados
La especulación inmobiliaria alcanza cotas de absurdo en Madrid. Un "encantador piso abuhardillado" (léase: zulo claustrofóbico) de tan solo 15 metros cuadrados se vende por la friolera de 280.000 euros en Malasaña, uno de los barrios más "trendy" (y caros) de la capital.
"Un lugar único para disfrutar de la esencia de Madrid" (si te gusta vivir como un hámster):
El anuncio, con un cinismo que roza lo insultante, describe el minúsculo apartamento como "un lugar único para disfrutar de la esencia de Madrid". Claro, si "disfrutar" significa vivir hacinado en un espacio en el que apenas cabe una cama y una mininevera.
"Ideal para jóvenes estudiantes" (con papá millonario):
El vendedor también sugiere que el "piso" es "ideal para jóvenes estudiantes". Eso sí, estudiantes con padres forrados, porque a 18.666 euros el metro cuadrado, pocos becarios podrán permitirse este "lujo".
"Diseño moderno y funcional" (o cómo meter un dormitorio, un baño y una cocina en una caja de cerillas):
El anuncio destaca el "diseño moderno y funcional" del apartamento. Imaginamos que "funcional" significa tener que subir a la cama para abrir la nevera y ducharse con la puerta abierta para no claustrofobiar.
"Recién reformado y completamente amueblado" (con muebles de Playmobil):
El "piso" está "recién reformado y completamente amueblado", lo que justificaría en parte su exorbitante precio. Eso sí, no esperen muebles de diseño ni electrodomésticos de última generación. Con 15 metros cuadrados, lo más probable es que tengan que conformarse con una mesa plegable y una televisión de tubo.
Malasaña, el "paraíso" de la especulación:
El barrio de Malasaña, conocido por su ambiente bohemio y alternativo, se ha convertido en un caldo de cultivo para la especulación inmobiliaria. Los precios de la vivienda se han disparado y cada vez es más difícil encontrar un lugar digno donde vivir.
Este "encantador piso abuhardillado" de 15 metros cuadrados y 280.000 euros es un insulto a la inteligencia y un síntoma de la grave crisis de vivienda que atraviesa Madrid. ¿Hasta cuándo seguiremos tolerando estos abusos?