COMUNIDAD DE MADRID

Carreras 'el foodie': el jefe de prensa de la Comunidad de Madrid pasa como comida institucional hasta un "menú del día" de 9,80 euros

Carreras y Ayuso
Carreras y Ayuso

En el noble arte de representar al Gobierno, hay quien da ruedas de prensa... y hay quien las da entre plato y plato. Ese parece ser el caso de José Luis Carreras, jefe de prensa de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, cuya dieta política ha dejado una estela de gastos públicos tan variada como sabrosa.

En apenas unos meses (solo tomando una parte de los registros), Carreras ha dejado constancia de que la difusión informativa puede maridar perfectamente con una lubina al horno y un Ribera del Duero. Todo, claro está, en nombre de la “acción del Gobierno”.

🧾 El ticket institucional: más de 2.200 euros

Según los datos extraídos, solo entre octubre de 2024 y junio de 2025, el señor Carreras ha cargado al presupuesto público un total de 2.216,85 euros en comidas institucionales. Lo suficiente como para montar un cátering con cortador de jamón, orquesta de jazz y azafatos con pinganillo.

Y dentro de este selecto buffet político, encontramos de todo:

  • Cenas de 224,20 €, como la del 19 de noviembre de 2024. No sabemos si fue para un solo comensal o si invitó a toda la Consejería.

  • Almuerzos de 203,45 €, como el del 4 de marzo de 2025. Con ese presupuesto, hay sitios donde te dan hasta un souvenir.

  • Comidas ligeras, como la de 3 de junio de 2025: 9,80 € por un desayuno. Probablemente un café con churros y una nota de prensa en la servilleta.

🍽️ El menú de la transparencia (o del despiste)

¿De qué se compone una comida institucional? ¿Dónde acaba el protocolo y empieza la carta de postres? ¿El tiramisú es deducible? Son preguntas que la ciudadanía se hace con cada euro destinado a “atención protocolaria”, ese término vago pero sabroso que justifica desde un pincho de tortilla hasta un solomillo wellington.

Carreras, eso sí, ha demostrado tener paladar variado. Lo mismo gasta 26,30 € un viernes (perfectamente compatible con menú de bar de barrio), que se estira a más de 170 € cualquier martes sin remordimientos. Porque el compromiso con el Gobierno no entiende de precios fijos.

🍷 Reflexión final (y digestiva)

No cuestionamos que se informe de la acción del Gobierno... pero parece que también se cena bastante bien mientras se informa. Quizá lo próximo sea crear una app institucional: JustGob, donde se pueda seguir en tiempo real qué se está comiendo con nuestros impuestos.

Eso sí, hay que reconocerle algo al señor Carreras: si alguna vez publica una guía titulada "Comer con cargo al Estado y no morir en el intento", sería un bestseller inmediato.