ALCALÁ DE HENARES

El concejal de Alcalá que duerme plácidamente en algunos Plenos despierta… para acusar a El Infiltrado de ultraderechista

El concejal dormido en un pleno
El concejal dormido en un pleno

Dicen que el sueño de la razón produce monstruos, pero en el caso del concejal socialista Alberto Blázquez que suele practicar la siesta institucional durante los Plenos del Ayuntamiento de Alcalá, más bien produce delirios. Esta semana, tras una intensa sesión de bostezo parlamentario y con las marcas de la carpeta aún impresas en la frente, el edil ha despertado de su letargo para señalar con el dedo acusador a El Infiltrado, medio local conocido por su irreverencia y por contar lo que algunos preferirían silenciar.

Según el concejal somnoliento —a quien los funcionarios del Consistorio tienen ya fichado por intervenir más veces con los ojos cerrados que abiertos—, el citado medio sería poco menos que un “panfleto de extrema derecha”. Lo dijo con el entusiasmo de quien cree haber desenmascarado una conspiración judeomasónica mientras rebusca entre los apuntes del orden del día y su última cabezada.

Los presentes en el salón de plenos no sabían si aplaudir la valentía del descubrimiento o llamar a un médico, por si estaba sufriendo un episodio de lucidez transitoria. Porque hay que tener valor (o muy poca vergüenza) para acusar de partidismo a un medio que publica informaciones contra todos los grupos politicos siempre que hay algo denunciable después de roncar en bucle mientras se debatía la ultima trola sanchista del psoe alcalaino: la instalaciòn de una central nuclear en medio de la Plaza Cervantes.

El Infiltrado, por su parte, no ha tardado en responder, preguntándose con sorna si el edil acusa también de “ultraderechistas” a las alarmas del móvil que le despiertan cuando suenan las mociones.

Mientras tanto, en las redes sociales, el episodio ha sido bautizado como “el despertar del justiciero”, y se rumorea que los técnicos del Ayuntamiento ya estudian instalar despertadores en los escaños socialistas, no vaya a ser que el próximo sobresalto lo provoque una votación importante.

En definitiva, en Alcalá hay concejales que trabajan, otros que opinan, y luego está el que duerme… y acusa sin pruebas.