Feijoo enchufa el mismo día como asesores en Pozuelo a dos gemelos con 49.000 euros de sueldo
En Pozuelo de Alarcón, donde el poder político y las decisiones discrecionales suelen convivir en armonía, ha surgido una historia que bien podría confundirse con un cuento navideño de generosidad… aunque solo para unos pocos. Los gemelos Alberto y Manuel García Cosía, nacidos juntos, han sido nombrados juntos, y con un sueldo de 49.000 euros cada uno, parece que también han ganado la lotería juntos. Literalmente, en el mismo boletín oficial del pasado 27 de noviembre, sus nombres brillaban al unísono como nuevos asesores eventuales a dedo en el Ayuntamiento de Pozuelo.
Manuel, conocido en círculos populares como fotógrafo de cabecera de Alberto Núñez Feijóo, ha sabido capturar algo más que imágenes con su cámara. Tras su paso por el equipo de imagen del líder del PP, fue promocionado como vocal vecino en Chamartín, un cargo con un sueldo mensual de 640 euros. Aunque modesto, parecía un trampolín hacia algo mayor. Ahora, junto a su hermano Alberto, asciende a un puesto mucho más lucrativo bajo el manto de la alcaldesa de Pozuelo, Paloma Tejero, que ha demostrado estar dispuesta a cumplir lo que haga falta para complacer a los intereses del partido.
En el pueblo ya se comenta con sorna que "les ha tocado la lotería por partida doble". Es un caso único: nacieron juntos, trabajarán juntos y, al parecer, seguirán vinculados por decisiones políticas estratégicas. La curiosidad no termina ahí. Las comparaciones con prácticas que el PP denuncia en otros partidos han generado no pocas risas, y también mucha incredulidad.
Desde Génova, el Partido Popular lanza diariamente críticas a otros partidos por los nombramientos a dedo, señalando la falta de méritos y el desprecio por la libre concurrencia. Sin embargo, este doble nombramiento en Pozuelo parece diluir cualquier atisbo de coherencia en su discurso. ¿Cómo sostener la valía profesional y los méritos cuando la realidad apunta a conexiones personales y favores políticos?
Claro está, nadie niega el talento de Manuel con la cámara. Seguro que habrá sacado magníficas fotos de Feijóo, especialmente ahora que su renovado look sin gafas parece estar diseñado para proyectar una imagen de cercanía y seriedad. ¿Será que su habilidad para captar el perfil "bueno" del líder le ha valido también el salto a la esfera de los asesores de élite? Tal vez la fotografía, después de todo, no sea solo un arte, sino también una vía política.
Tampoco es menor la implicación de Yolanda Estrada, concejal de Chamartín, que ya albergó a Manuel como vocal vecino y que ahora comparte escenario con Paloma Tejero en esta peculiar estrategia de nombramientos. Ambas parecen decididas a demostrar que la lealtad al partido tiene recompensas visibles, y si esas recompensas coinciden con allegados al líder nacional, mejor todavía.
Este caso no solo destaca por lo anecdótico, sino porque pone en evidencia las contradicciones del PP. Mientras critican los dedazos ajenos, promueven los propios, restando credibilidad a sus constantes discursos sobre meritocracia y eficiencia. Al final, lo que queda en Pozuelo es un pueblo que, entre risas y comentarios ácidos, no puede evitar señalar que la "lotería" de los gemelos García Cosía no es fruto del azar, sino de una estrategia cuidadosamente trazada desde Génova.
Con casos como este, no es de extrañar que en Pozuelo se diga que "aquí no hay lugar para la suerte, solo para el talento político… o el familiar".