Villalba tiene ratas y el Ayuntamiento se gastará 150.000 euros en eliminarlas: estos son los puntos donde pondrán "veneno"
El Ayuntamiento de Collado Villalba ha publicado el pliego de condiciones técnicas para la contratación de una empresa especializada en el control de plagas urbanas, con un contrato valorado en 150.000 euros (IVA incluido) y una duración inicial de dos años, prorrogables por otros dos.
El documento detalla un programa integral de desratización, desinfección y desinsectación que afectará a todo el término municipal. El objetivo: prevenir riesgos para la salud pública derivados de ratas, cucarachas, mosquitos, pulgas, chinches, garrapatas y otros vectores patógenos.
¿Dónde actuarán los tratamientos?
Los trabajos se extenderán a:
-
Centros escolares, guarderías y dependencias municipales
-
Parques, jardines y zonas verdes
-
Polideportivos, piscinas y centros acuáticos
-
Red de alcantarillado
-
Márgenes del río Guadarrama y arroyos
-
Polígonos industriales (P-29 y P-5)
-
Vertederos incontrolados y escombreras
Además, se atenderán urgencias en menos de 24 horas, y el resto de avisos, en 48 a 72 horas según el caso.
Frecuencia y métodos
El plan establece dos campañas de choque al año (abril-junio y julio-septiembre) tanto para roedores como para insectos, además de una campaña de mantenimiento cada dos meses.
Se utilizarán biocidas autorizados, y el uso de veneno estará regulado para minimizar impactos en personas, animales domésticos y medioambiente. También se exigirá a la empresa adjudicataria informes mensuales detallados, con mapas de actuación, evaluaciones de plaga y medidas correctoras.
Una apuesta por la prevención
El Ayuntamiento considera que, debido a la imposibilidad de erradicar completamente las plagas en zonas urbanas, es crucial mantenerlas por debajo del umbral sanitario tolerable. Para ello se requerirá una actuación técnica constante, con personal cualificado y coordinación estrecha con la Concejalía de Sanidad.
Con esta inversión, Collado Villalba busca reforzar su política de salud pública, mejorando la higiene urbana y respondiendo con rapidez a los focos de infestación que amenacen la calidad de vida de los vecinos. El contrato, ya en fase de licitación, pone el foco en una gestión profesional, transparente y continua del entorno urbano.