El Banco Santander le dice que le da la hipoteca y un mes después le dicen que le "doblan los intereses"
Lo que debería haber sido el primer paso hacia la compra de su vivienda, se convirtió para Ángeles en un auténtico laberinto de incomprensión, falta de seguimiento y, finalmente, frustración. Su experiencia intentando obtener una hipoteca con Banco Santander a través de Housefy, refleja los fallos de coordinación y responsabilidad que todavía existen en muchos procesos de financiación inmobiliaria en España.
Un proceso que comenzó con ilusión... y una supuesta aprobación
Ángeles decidió tramitar su hipoteca con el Banco Santander, intermediado por la plataforma digital Housefy, especializada en compraventa de viviendas. Según explica, la idea era sencilla: hacerse clienta del banco, obtener un gestor hipotecario online y completar todo el trámite de forma digital. Así lo hizo. Entregó todos los documentos solicitados y empezó a avanzar en el proceso.
En mayo de 2025, le comunicaron que su hipoteca había sido aprobada, y que ya podía pasar a la fase de tasación del piso que había elegido. Todo parecía ir según lo previsto. Sin embargo, ahí comenzaron los problemas.
Silencios, papeleo perdido y un gestor ausente
Tras la tasación, pasaron los días sin novedades. Ángeles no recibía comunicación por parte del gestor asignado por Santander. Desde Housefy intentaron obtener respuestas, pero el gestor alegó no haber recibido la tasación ni el resto de la documentación necesaria para seguir adelante. La situación era desconcertante: todo había sido entregado, pero nadie parecía hacerse responsable.
Después de semanas sin noticias, en junio, el gestor reapareció con un correo electrónico informando de nuevas condiciones para la hipoteca. Para sorpresa de Ángeles, el tipo de interés se había duplicado respecto a la oferta inicial. Pero eso no fue todo: le comunicaron que debía reiniciar el proceso desde cero porque había pasado "demasiado tiempo".
La hipoteca fue cancelada… sin que nadie se lo comunicara
Desesperada, Ángeles acudió a una oficina física de Banco Santander para intentar resolver la situación. Allí, un empleado le confirmó algo que ni el gestor ni Housefy le habían comunicado:
La hipoteca había sido cancelada en junio porque el gestor no había hecho absolutamente nada desde que se aprobó.
Una revelación demoledora para quien había depositado su confianza en una entidad de prestigio y en una plataforma que prometía agilidad y eficiencia. Nadie le avisó, nadie hizo seguimiento, y ahora Ángeles se encuentra sin financiación y sin piso.
¿Qué ha fallado?
El caso de Ángeles evidencia una desconexión peligrosa entre lo digital y lo humano en los procesos bancarios actuales. La promesa de agilidad y atención personalizada a través de un gestor online no se cumplió. La falta de seguimiento, las contradicciones entre departamentos y la nula comunicación en momentos críticos destruyeron una oportunidad real de compra para una persona que había cumplido con todo lo que se le pidió.
Además, plantea una cuestión clave: ¿quién asume la responsabilidad cuando los errores vienen del propio banco o de su personal? ¿Qué garantías tiene el consumidor cuando la inacción de un gestor provoca la pérdida de una operación tan importante como una hipoteca?
En un momento donde los bancos compiten por ofrecer hipotecas a través de canales digitales, este tipo de experiencias deberían encender todas las alarmas. Porque detrás de cada proceso hipotecario hay vidas, sueños y decisiones importantes. Y cuando la burocracia, la falta de comunicación y la dejadez se interponen, no solo se pierde una hipoteca, se pierde la confianza.
@angelesml44 #estafada y #engañada por #bancosantander #hipoteca #fypシ #tiktok ♬ sonido original - Angeles M.