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Caixabank deja sin cajeros a un barrio entero de La Coruña

Sucursal de caixabank
Sucursal de caixabank

La indignación crece en el barrio coruñés de Monte Alto. Con la reciente retirada del último cajero automático de CaixaBank, los residentes del código postal 15002 denuncian haberse quedado sin acceso a efectivo en todo el barrio. La situación ha generado malestar especialmente entre los clientes del banco, que se ven ahora obligados a desplazarse a otras zonas o a buscar alternativas para no pagar comisiones.

Uno de los afectados ha expresado su frustración a través de una queja pública:

“Nos han dejado sin cajero en todo Monte Alto. Como tenemos con ellos la hipoteca, lo que hago es pasarme prácticamente toda la nómina a ING, que sí tiene cajeros disponibles sin comisiones. Y que les den morcilla a los de la Virgen del Puño de CaixaBank.”

Este testimonio refleja un sentimiento creciente entre los clientes del banco catalán: el abandono de las entidades bancarias a los barrios tradicionales, especialmente cuando desaparecen los servicios más básicos como el acceso al dinero en metálico.

¿Qué está ocurriendo?

En los últimos años, muchas entidades bancarias han apostado por la digitalización y por recortar costes cerrando oficinas y cajeros, especialmente en zonas donde consideran que el uso de efectivo ha disminuido. Sin embargo, la desaparición del último cajero de CaixaBank en Monte Alto afecta directamente a cientos de vecinos, entre ellos personas mayores, pequeños comercios y usuarios que aún dependen del dinero en metálico para su día a día.

La crítica se agrava cuando se tiene en cuenta que muchos de estos vecinos mantienen hipotecas o cuentas activas con CaixaBank, lo que les hace sentirse doblemente perjudicados. A diferencia de ING u otras entidades con acuerdos para ofrecer retiros gratuitos en cajeros de terceros, CaixaBank no parece haber ofrecido una solución inmediata a sus clientes de este barrio.

Un problema que va más allá de Monte Alto

El caso de Monte Alto no es aislado. En distintos puntos de Galicia y de España, las quejas por la desaparición de cajeros y el cierre de sucursales son cada vez más comunes. Asociaciones vecinales, ayuntamientos e incluso plataformas de consumidores han alertado sobre el riesgo de exclusión financiera, especialmente en zonas donde el acceso digital es limitado o donde buena parte de la población sigue necesitando servicios presenciales.

Mientras tanto, muchos clientes como este vecino de Monte Alto ya han comenzado a buscar alternativas en otras entidades que sí garantizan un acceso ágil y gratuito al efectivo, lo que podría traducirse en una fuga silenciosa de clientes para CaixaBank.

Por ahora, el barrio 15002 de A Coruña sigue sin cajero y con un creciente malestar entre sus vecinos, que se sienten ignorados por una entidad que, aseguran, sólo recuerda a sus clientes cuando llega el cobro de comisiones o cuotas hipotecarias.