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Carrefour vende cosas en su web de las que luego se desentiende: "Solo hablan robots"

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La plataforma online de Carrefour vuelve a estar en el punto de mira por una queja que se ha viralizado en redes y foros de consumidores. Un usuario ha denunciado públicamente una pésima experiencia de compra con un producto vendido por un tercero a través del marketplace de la compañía: Hogaritus S.L.

Todo comenzó con un pedido de un spa hinchable, realizado y pagado correctamente a través del portal de Carrefour, con número de referencia 72509XXX. Según el comprador, la entrega estaba prevista entre el 12 y el 16 de junio, pero ese plazo no se cumplió.

El 17 de junio recibió una llamada asegurando que el pedido se entregaría al día siguiente por la mañana, pero tampoco se produjo dicha entrega. A partir de ahí comenzó una auténtica odisea en busca de una respuesta.

Un servicio de atención automatizado y frustrante

La sorpresa para el cliente llegó al intentar resolver el problema a través de atención al cliente de Carrefour, canal que, según explica, se basa en “bots automatizados que no resuelven nada”. Tras insistir, logró comunicarse con un agente humano, quien le respondió que Carrefour no podía hacer nada porque el producto lo gestionaba un tercero.

“Carrefour se lava las manos, a pesar de ser la plataforma donde hice el pedido y el pago. No gestionan nada, no asumen responsabilidad alguna. Te redirigen y punto”, denuncia con enfado.

El cliente decidió entonces solicitar la cancelación y el reembolso del pedido, pero según relata, solo recibió evasivas y ninguna confirmación efectiva por parte de la compañía.

“No volveré a comprar en Carrefour Online”

La experiencia ha dejado al cliente profundamente decepcionado:

“Esto es una muestra de lo que representa Carrefour Online: una marca que abandona al cliente cuando algo falla. Su atención al cliente es puramente decorativa.”

La denuncia concluye con una recomendación tajante: evitar la compra en el marketplace de Carrefour, calificándolo como “una lotería”, en la que, si surge cualquier contratiempo, no hay servicio postventa que respalde al consumidor.

Este caso pone en evidencia uno de los mayores desafíos de las plataformas que funcionan como marketplaces: la difusa línea de responsabilidades entre el vendedor y la tienda que actúa como intermediaria. Y en este caso, Carrefour —según el testimonio— ha dejado mucho que desear.

LA VERSIÓN DE LA EMPRESA

Desde la empresa Hogaritus S.L. han querido ofrecer su versión tras la queja del cliente sobre la compra de un spa hinchable a través del marketplace de Carrefour. Aseguran que lamentan profundamente la experiencia negativa vivida y explican que, si bien el pedido fue tramitado dentro de los plazos logísticos previstos inicialmente, dependen de operadores logísticos y plataformas externas que en ocasiones pueden provocar retrasos o incidencias ajenas a su control. También destacan que se pusieron en contacto con el cliente para disculparse y procedieron al reembolso del pedido. Por otro lado, aclaran que su servicio de atención al cliente está formado por personas reales, no por sistemas automáticos, y que cada consulta es leída y atendida individualmente. Añaden además que situaciones como esta les permiten mejorar sus procesos y refuerzan su compromiso con la atención personalizada y la satisfacción del cliente.