Un cliente de AXA se queja de que le han dado su coche sin maletero tras un siniestro: "Tengo seguro a todo riesgo"
Un asegurado de AXA ha hecho pública su experiencia, describiéndola como una “vergüenza” y cuestionando el trato recibido por la compañía tras un siniestro que afectó a su vehículo. El cliente, que contaba con un seguro a todo riesgo con franquicia de 200 euros, sufrió un fuerte golpe en la parte trasera de su coche que dañó el paragolpes, el capó trasero y el faro.
Según relata, un mes y medio después, el perito de AXA determinó que no cubriría la cerradura del maletero, y que el paragolpes sería sustituido por uno de desguace mientras que el capó fue devuelto con abolladuras visibles. Tras pagar la franquicia correspondiente, el asegurado recibió su vehículo con el maletero sin posibilidad de cierre, lo que considera un claro ejemplo de falta de profesionalidad y respeto hacia el cliente que paga puntualmente su póliza.
“Que se rían del cliente que es el que paga es inadmisible”, denuncia el afectado. La situación ha provocado que, además de perder la confianza en AXA para sus vehículos, también decidiera dar de baja su póliza de hogar y otros coches, optando por cambiarse a Línea Directa como alternativa.
Este caso pone en evidencia la importancia de que las aseguradoras cumplan con la reparación completa y de calidad de los vehículos asegurados, especialmente cuando se trata de seguros a todo riesgo, donde el cliente espera recibir una cobertura integral sin tener que asumir daños que no sean su responsabilidad.
Los expertos en seguros recuerdan que, ante situaciones como esta, los clientes pueden recurrir a reclamaciones formales ante la compañía y, en caso de no obtener respuesta, acudir a organismos de protección al consumidor para exigir compensaciones o revisiones adicionales de los peritajes.
La experiencia relatada por este asegurado refleja la importancia de la confianza y la transparencia en la relación entre aseguradora y cliente, y cómo un fallo en la gestión de un siniestro puede derivar en la pérdida de varios contratos y una reputación dañada para la empresa.