CAIXABANK

Un cliente denuncia a CaixaBank: “Me obligaron a comprar una televisión de 2.000 € para concederme un préstamo”

Sucursal de caixabank
Sucursal de caixabank

Un préstamo para un coche barato acabó en una pesadilla que todavía no tiene final feliz. Un cliente de CaixaBank ha denunciado públicamente una experiencia que califica como “un engaño vil” por parte de la entidad financiera, en una sucursal situada en Móstoles (Madrid). Lo que comenzó como una solicitud rutinaria de financiación para comprar un coche de segunda mano terminó incluyendo una televisión de casi 2.000 euros que, según explica, le obligaron a aceptar para poder cerrar el préstamo.

“O compras la tele, o no hay préstamo”

Según el relato del afectado, el préstamo fue aprobado tras un mes de espera, y justo cuando iba a firmar, una empleada identificada como Yolanda Fernández (presuntamente hermana de la directora de la oficina) le comunicó una inesperada condición: para obtener el dinero solicitado, debía aceptar la compra obligatoria de una televisión de gama alta valorada en cerca de 2.000 euros.

El cliente, al haber comprometido ya la compra del vehículo, se vio atrapado:

“Aprovecharon que ya tenía apalabrado el coche. Sabían que tenía que decir que sí, si no quería perderlo. Me sentí acorralado.”

La letra pequeña lo desmiente todo

Tras firmar y volver a casa, el cliente revisó el contrato con detenimiento. Lo que encontró fue aún más indignante: el contrato especificaba claramente que no era obligatorio adquirir ningún producto vinculado para acceder al préstamo.

Con pruebas en mano, decidió iniciar una reclamación formal. Y aunque CaixaBank le acabó dando la razón tras meses de insistencia, la historia no terminó ahí.

“Me han vetado por denunciar el engaño”

Según afirma el denunciante, la entidad bancaria ha tomado represalias contra él. Ahora, al acudir a la sucursal, aparece una nota interna en su expediente que lo bloquea de cualquier futura operación:

“No puedo comprar nada. No puedo hacer nuevas gestiones. Es como si me hubieran vetado. Lo hacen como castigo por no haber tragado con su engaño.”

Además, asegura haber sido maltratado verbalmente, con gritos e incluso faltas de respeto:

“Me llegaron a hablar a gritos. Me han tratado como a un perro. Tengo pruebas de todo lo que digo.”

“Me cobraron un seguro de vida por 100 euros”

Pero la historia no acaba con la televisión. El cliente relata otro episodio en el que solicitó un simple adelanto de nómina de 100 euros. La sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que, a cambio, le colocaron un seguro de vida que jamás había pedido:

“Solo necesitaba 100 euros. Ni siquiera me dieron los 200 que pedí. Y encima me encasquetaron un seguro.”

25 años de cliente, rotos por la desconfianza

Después de un cuarto de siglo confiando en la entidad, el afectado ha decidido poner punto y final a su relación con CaixaBank:

“Me iré de banco. Es una pena, pero no quiero seguir en una entidad que actúa así.”


Un caso más de malas prácticas bancarias

Este testimonio se suma a otros similares donde clientes denuncian ventas cruzadas encubiertas, presiones indebidas para contratar productos no deseados, y poca transparencia en la firma de contratos financieros. Aunque CaixaBank resolvió finalmente el caso a favor del cliente, el daño a la confianza ya estaba hecho.

Este tipo de situaciones reflejan la importancia de leer toda la documentación detenidamente antes de firmar y, sobre todo, denunciar cualquier irregularidad ante el Banco de España si la vía interna del banco no funciona.