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Un cliente se siente engañado por Orange: “Me cambiaron la tarifa desde un número que ni es mío”

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Una nueva crítica pone en el punto de mira a Orange, esta vez por lo que un usuario considera una estafa telefónica encubierta bajo un cambio de tarifa. Lo que comenzó como una simple consulta para reducir su factura mensual terminó con una permanencia no deseada de dos años, un teléfono adquirido en condiciones poco claras y una experiencia de atención al cliente que el afectado califica de "nefasto".

“Pongo una estrella por poner algo”

Así comienza el testimonio de este usuario, quien no ha dudado en hacer pública su experiencia con la compañía para alertar a otros consumidores. “Realmente son unos estafadores”, afirma tajante.

La situación comenzó cuando el usuario llamó al 1470, el teléfono de atención comercial de Orange, para preguntar si era posible reducir el precio de su tarifa actual. Según relata, el operador le prometió que sí y que, de hecho, podría proceder a adquirir un nuevo teléfono con ese cambio. Pero la realidad fue muy distinta:

El operador me dice que no hay ningún problema, que primero saco el móvil y que él mismo me cambia la tarifa incluso sin hablar conmigo. Mentira.

Una permanencia no deseada

Tras aceptar las condiciones y recibir el nuevo terminal, el usuario se dio cuenta de que le habían impuesto una permanencia de dos años con su tarifa antigua, justo la que quería cambiar. Es decir, no solo no le aplicaron la nueva tarifa prometida, sino que además quedó atado contractualmente a las condiciones anteriores.

Para empeorar la situación, todo el trámite se hizo desde un número de teléfono que no está a su nombre, lo cual, según él, hace aún más inverosímil la validez del proceso:

Todo esto hecho desde un número de teléfono que no está a mi nombre, o sea, que no es del contrato.

Barreras para reclamar

Al intentar resolver el problema, el cliente se topó con todo tipo de trabas burocráticas. Al parecer, Orange no le permitió reclamar ni realizar gestiones básicas si no llamaba desde el número titular del contrato, lo cual le impedía defenderse:

Cuando llamo para reclamar u obtener información me dicen que esos trámites solo se pueden hacer si llamas desde un número del contrato, y mientras, me dan vueltas de un lado para otro, sin solución.

Además, denuncia el trato recibido por parte del personal:

Los operadores, muy mal educados, hablan por encima de ti y te tratan como si en vez de tener un problema, tú lo fueras.

Intentó hablar con un supervisor o responsable de mayor rango, pero asegura que le dijeron que "no hay" y que "te tienes que aguantar".

Una grabación que nunca llega

Uno de los elementos clave en este tipo de situaciones suele ser la grabación de la llamada, que puede demostrar lo acordado entre cliente y operador. Sin embargo, en este caso, la respuesta que recibió fue, nuevamente, frustrante:

Cuando reclamo la llamada telefónica me dicen que no, que no me la facilitan, por lo que entiendo que son grabadas para uso y beneficio de la compañía y no del cliente.

Un consejo claro: “No contratéis por teléfono”

La historia concluye con una advertencia clara a otros consumidores: evitar las contrataciones telefónicas con Orange y optar, en su lugar, por acudir a una tienda física donde queden constancia y prueba de las condiciones pactadas.

0 recomendable Orange, y mucho cuidado con contratar cosas por teléfono. Mejor ir personalmente a la tienda.

Este caso se suma a otros testimonios similares que denuncian falta de transparencia, permanencias impuestas y atención deficiente, lo que plantea una vez más la necesidad de una mayor regulación y supervisión en las contrataciones a distancia dentro del sector de las telecomunicaciones.