LEROY MERLIN

Cobra 35€, tarda un mes y exige el 100% por adelantado: la queja viral contra Leroy Merlin

Leroy Merlin
Leroy Merlin

Las quejas contra los servicios de instalación de Leroy Merlin siguen creciendo. En esta ocasión, un cliente ha relatado una experiencia frustrante al intentar contratar la instalación de un grifo y un sistema de ósmosis inversa, un proceso que, según denuncia, se convirtió en un ejemplo de ineficiencia y falta de transparencia.

“Pretendíamos instalar un grifo y una ósmosis inversa y fuimos a Leroy Merlin... mala idea. Experiencia de manual para no repetir”, comienza su testimonio, que ya circula en redes sociales y foros de consumo.


35 euros por una visita… y 20 días de espera

Según el relato, todo comenzó en la tienda, donde el cliente habló con un comercial que cobró 35 euros por la visita del técnico. Lo que parecía el primer paso hacia una instalación rápida se convirtió en una espera interminable:

“El fontanero aparece 20 días después para medir”, asegura.

Ese retraso, sin explicación clara, fue solo el principio. Tras la visita del técnico, el cliente tuvo que esperar casi un mes para recibir el presupuesto, lo que elevó el tiempo total del proceso a más de seis semanas sin ningún avance real.


“Te exigen el 100% por adelantado”

Lo que terminó de agotar la paciencia del cliente fue la condición impuesta por Leroy Merlin al momento de aprobar el presupuesto:

“Cuando por fin llega… te exigen el pago del 100 % por adelantado antes de mover un dedo”.

Al preguntar por el motivo, la respuesta fue tajante:

“Es la política de la empresa.”

Una explicación que, lejos de tranquilizar, provocó indignación. “La mía, en cambio, es pagar por trabajo hecho, no por promesas en PDF”, ironiza el cliente, que zanja su testimonio con una frase contundente:

“Ni un tornillo más aquí.”


Críticas a la política de cobros por adelantado

La política de Leroy Merlin de exigir el pago completo antes de realizar las instalaciones ha sido objeto de críticas recurrentes en los últimos años. Numerosos consumidores aseguran que, una vez abonado el importe, los plazos se alargan o los trabajos se ejecutan con demoras y escasa comunicación, lo que deja al cliente sin margen de maniobra ni garantías de cumplimiento rápido.

En foros de usuarios y redes sociales se multiplican los casos de personas que aseguran haber tenido experiencias similares, especialmente en servicios de fontanería, carpintería o climatización.


La confianza, en entredicho

El relato se suma a una serie de reclamaciones que ponen en duda la gestión del servicio posventa de Leroy Merlin, una cadena que ha basado parte de su éxito en la oferta de soluciones “llave en mano” para reformas domésticas.

Sin embargo, este tipo de prácticas —cobros por adelantado, largos tiempos de espera y presupuestos lentos— dañan la confianza del consumidor, especialmente cuando se trata de reparaciones o instalaciones básicas que deberían resolverse en pocos días.


La percepción del cliente: “Promesas en PDF”

La queja no es solo por el retraso o la falta de respuesta, sino por una sensación general de despersonalización y burocracia excesiva en los procesos de la compañía.

El cliente concluye su experiencia con una advertencia que resume su frustración:

“Ni un tornillo más aquí.”

Una frase que, más allá del enfado puntual, refleja un sentimiento compartido por muchos usuarios: que en Leroy Merlin, la distancia entre el mostrador y la instalación real es cada vez mayor, y que pagar por adelantado sin garantías visibles es una política difícil de justificar en un mercado donde la confianza lo es todo.