Compra 24 sillas en Ikea y cuando se le desmontan le dicen que la culpa es suya por montarlas mal
Una nueva queja contra Ikea ha encendido las redes y foros de consumidores. Esta vez, el protagonista es un comprador profesional, dedicado a la instalación y montaje de mobiliario, que ha compartido su frustrante experiencia tras adquirir 24 sillas en la multinacional sueca. Según denuncia, los problemas comenzaron a los pocos días de la compra y, desde entonces, todo ha sido un “desastre”.
“Desde la primera semana, las sillas comenzaron a desmontarse”
El cliente relata que, tan solo una semana después de recibir el pedido, las sillas empezaron a desmontarse solas, lo que generó un grave problema, especialmente teniendo en cuenta el volumen del pedido y su uso profesional. Alarmado por la situación, se puso en contacto con el servicio de atención al cliente de Ikea para solicitar un cambio o devolución. Pero lejos de obtener una solución, asegura haber recibido una respuesta poco profesional:
“Se desentienden totalmente. Que si están mal montadas, que si es error mío…”, denuncia el comprador.
“No es que no sepa montar las sillas, ¡somos montadores profesionales!”
El aspecto que más ha indignado al afectado es la falta de responsabilidad por parte de Ikea, especialmente tras insinuar que la culpa podía estar en el montaje. Algo que él rebate tajantemente:
“¡Somos instaladores y montadores de mobiliario! No es que no sepamos montar sillas”, afirma con firmeza.
La situación ha dejado un sabor amargo en un cliente que, por su perfil profesional, no solo realiza compras puntuales, sino que confía en proveedores estables y fiables para ofrecer calidad a sus propios clientes. En este caso, la respuesta de Ikea ha supuesto una gran decepción.
Una gran marca con poca respuesta
Aunque Ikea presume de su política de atención al cliente y satisfacción garantizada, situaciones como esta dejan en evidencia que no siempre se cumple esa promesa. Y más preocupante aún, según el afectado, es que una empresa de tal envergadura no asuma responsabilidades cuando el fallo del producto es evidente.
“Es una pena que una empresa tan grande haga esto a los consumidores”, lamenta.