Compra un frigorífico online en El Corte Inglés y le cancelan el pedido sin avisar
Lo que debía ser una compra sencilla y urgente acabó convirtiéndose en una experiencia frustrante y desesperante. Un cliente ha denunciado públicamente el trato recibido por parte de El Corte Inglés tras realizar un pedido online de un frigorífico integrable el pasado 8 de agosto de 2025, una compra motivada por una avería inesperada en su electrodoméstico y la necesidad de contar con una nevera funcional en una casa con un bebé de año y medio.
El número de pedido es el 2592220028128, y con él comienza una historia que, según el afectado, deja en evidencia una gestión deficiente, falta de transparencia y, sobre todo, una absoluta falta de empatía hacia el cliente.
Tres semanas de silencio… y luego, largas
Según explica, pasaron tres semanas sin noticias hasta que, el 1 de septiembre, El Corte Inglés le informó de un retraso en la entrega. A partir de ahí, el cliente inició un rosario de llamadas —hasta cinco veces— para intentar averiguar el plazo estimado de llegada del frigorífico. La respuesta: le pasaban de un departamento a otro, sin solución concreta, limitándose a decir que estaban a la espera de que el proveedor les suministrara el producto.
Incluso en una de las conversaciones telefónicas se le llegó a indicar que el frigorífico estaría disponible entre el 5 y el 8 de septiembre. Pero la realidad fue otra.
Del “estará pronto” a la cancelación inesperada
El 8 de septiembre, al no recibir ninguna notificación ni el electrodoméstico, el cliente volvió a llamar. Lejos de encontrar respuestas, solo obtuvo más evasivas. Y entonces, el 9 de septiembre, recibió un correo electrónico inesperado:
El pedido había sido cancelado unilateralmente por El Corte Inglés al considerar que el producto estaba agotado.
Sin explicación clara. Sin justificación. Y, lo más grave, sin información sobre la devolución del dinero.
Un giro surrealista: “Usted ha solicitado la cancelación”
El caso tomó un tono aún más desconcertante cuando, al contactar de nuevo con atención al cliente, le informaron que había sido él quien había solicitado la anulación del pedido, algo que niega rotundamente. Además, al preguntar por el reembolso, la única respuesta que obtuvo fue que tendría que esperar 14 días para recuperar su dinero.
“Un mes sin frigorífico en casa, mes y medio (o más) sin mi dinero, y una sensación de que se han reído de uno que no es normal”, denuncia visiblemente indignado.
La crítica: gestión caótica y nula atención al cliente
La situación ha llevado al cliente a recomendar públicamente no comprar productos a través de la web de El Corte Inglés, alegando que ha vivido una falta total de respeto y profesionalidad.
“Se han reído de mí y han jugado con mi dinero. Una vergüenza absoluta”, concluye.
¿Qué dice El Corte Inglés?
Hasta el momento, la compañía no ha emitido un comunicado oficial sobre esta queja concreta, más allá de las respuestas automáticas y contradictorias que, según el cliente, recibió a lo largo del proceso. La sensación de desamparo y de haber sido víctima de una mala gestión parece ser el denominador común en su experiencia.
Cuando comprar online se convierte en una pesadilla
Este caso pone en evidencia los riesgos que aún persisten en algunas grandes superficies cuando se trata de gestionar incidencias en el canal digital. El Corte Inglés, que históricamente ha presumido de un alto nivel de atención al cliente, se ve aquí retratado en una situación donde la falta de seguimiento, de comunicación y de responsabilidad han convertido una simple compra de urgencia en una pesadilla prolongada.
Porque para el consumidor, no se trata solo de un electrodoméstico: se trata de confianza, necesidad y dinero real. Y cuando ninguna de esas tres cosas se respetan, la reputación también termina congelada... pero no en un frigorífico.