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Compran un frigorífico en Ikea y aún esperan una pieza después de más de un mes

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Una familia burgalesa ha denunciado públicamente su frustrante experiencia con Ikea Barakaldo, tras comprar un frigorífico “Vindas” que llegó incompleto, sin la pieza necesaria para cambiar el sentido de apertura de las puertas. Lo que parecía una incidencia menor se ha convertido en una odisea de más de un mes sin nevera, según relatan los afectados.


Una cadena de llamadas y errores sin fin

La historia comenzó el 19 de septiembre, cuando los clientes se pusieron en contacto con Ikea para solicitar el accesorio faltante. Desde la tienda les derivaron a Beko, fabricante del electrodoméstico, que a su vez pidió documentación, modelo y fotos de la pieza.

“Pasaban los días y no recibíamos respuesta. Solo atendían telefonistas o correos automáticos. Nadie se hacía responsable”, lamentan los compradores.
Tras 23 días de espera, finalmente llegó una pieza… pero era exactamente la misma que ya tenían.


De Burgos a Barakaldo en busca de una solución

Desesperados, los clientes decidieron viajar desde su pueblo en Burgos hasta Ikea Barakaldo para presentar una queja presencial. “En atención al cliente nos dijeron que si queríamos reclamar, tenía que ser en persona”, explican.

Allí, tras insistir durante horas, un montador de cocinas identificó la pieza correcta el 6 de octubre, pero tardaron cinco días más en pedirla.

Para su sorpresa, días después recibieron un correo de Whirlpool, otra empresa implicada en la distribución, solicitando nuevas fotos del frigorífico y de la apertura de las puertas, alegando que era necesario para procesar el envío.


Un mes sin frigorífico y sin solución

El 17 de octubre, más de un mes después de la compra, recibieron un SMS avisando de que la pieza “ya ha sido enviada” y que llegaría en 5 o 6 días hábiles, lo que podría prolongar la espera con dos fines de semana por medio.

“Llevamos más de un mes sin frigorífico, teniendo que ir cada día a comprar al pueblo de al lado, a siete kilómetros”, relatan. “Nos sentimos completamente abandonados. Ikea, Beko y Whirlpool se pasan la pelota, y nadie resuelve nada”.


Reclamación ante Consumo y queja pública

Los afectados aseguran haber presentado una reclamación en la Oficina del Consumidor, aunque incluso ese trámite fue complicado:
“En Ikea ni siquiera querían darnos el formulario de reclamación. Solo lo conseguimos insistiendo”, denuncian.

Mientras tanto, han llamado y escrito decenas de correos a Ikea, Beko y Whirlpool, sin recibir una respuesta clara ni una compensación.


“No compren en Ikea, es la torre de Babel”

Con evidente indignación, los clientes concluyen su testimonio con una advertencia tajante:

“No compren en Ikea. Es la torre de Babel. Nadie se entiende, nadie se responsabiliza y los clientes quedamos tirados. Un desastre total.”

La situación, que comenzó con un simple accesorio de puerta, ha terminado exponiendo los problemas de coordinación entre Ikea y los fabricantes de sus electrodomésticos, dejando a los consumidores en medio de un laberinto burocrático sin una solución efectiva.