Cuando necesitas al seguro y no responde: una asegurada carga contra Mutua Madrileña tras un choque con fuga
Una conductora ha trasladado una queja formal contra Mutua Madrileña tras sufrir un accidente con fuga en la carretera M-607, a la altura de la base militar de El Goloso, y denunciar una falta de atención y seguimiento por parte de su aseguradora pese a llevar más de 30 años como clienta.
Según relata, el siniestro ocurrió a las 17:27 horas, cuando circulaba por el carril central de la M-607. Al comprobar que el carril izquierdo estaba libre, señalizó correctamente y realizó la maniobra de cambio. En ese momento, un Dacia Duster se aproximó a gran velocidad por dicho carril, comenzó a pitar de forma insistente, invadió la mediana y terminó impactando contra la parte trasera izquierda de su vehículo. Tras el golpe, el otro conductor se dio a la fuga, sin posibilidad de detenerlo ni intercambiar datos.
Tras el accidente, la asegurada afirma haber contactado con Mutua Madrileña en dos ocasiones por teléfono y cuatro veces más a través de la web y del correo electrónico, con el objetivo de aclarar lo sucedido y conocer la evolución del expediente. Sin embargo, asegura que las respuestas han sido inexistentes o insuficientes.
El punto de mayor conflicto llega el 21 de noviembre de 2025, cuando la conductora llama para mostrar su desacuerdo con la resolución del tramitador asignado al caso. Según su versión, la agente telefónica le indicó que dejaría constancia de su reclamación y que se pondrían en contacto con ella para comunicarle una nueva resolución. Ese contacto, asegura, nunca llegó, ni por llamada ni por correo electrónico.
La afectada expresa su profundo malestar y sensación de desamparo, especialmente teniendo en cuenta que mantiene cinco vehículos asegurados con la compañía y una relación comercial de más de tres décadas. En su queja, subraya el contraste entre la excelente atención comercial recibida en el momento de contratar el seguro —con explicaciones detalladas y facilidades— y la falta de apoyo real cuando surge un problema serio, que es precisamente cuando espera que el seguro cumpla su función.
También critica que, ante partes menores, la aseguradora se muestre proactiva ofreciendo talleres, algo que considera innecesario en su caso, mientras que ante un siniestro complejo con fuga, la comunicación se diluye y las respuestas se retrasan o no llegan.
La reclamación pone el foco en un aspecto clave para muchos asegurados: la gestión de siniestros y la atención al cliente en momentos críticos, más allá de la captación comercial. Una experiencia que, según esta conductora, ha erosionado gravemente la confianza depositada durante años en Mutua Madrileña.