MUTUA

Cuatro años pagando un seguro de hogar y la Mutua se niega a arreglar una simple gotera: "Perdéis dos pólizas por ser tan cutres"

Mutua Madrileña
Mutua Madrileña

No siempre son las grandes catástrofes las que desencadenan la ruptura entre un cliente y su aseguradora. A veces, basta una pequeña gotera y una respuesta insatisfactoria para dinamitar la confianza construida durante años. Es justo lo que le ha ocurrido a un usuario que ha decidido hacer pública su frustración tras sentirse ninguneado por Mutua Madrileña.

El relato, que circula en redes y foros de consumidores, comienza con un seguro de hogar contratado bajo la promesa de protección total, incluso ante impagos. Cuatro años sin dar un solo parte, ni un solo uso del seguro, hasta que una fuerte granizada reciente provocó una leve filtración de agua en el techo de una de sus propiedades aseguradas.

La sorpresa vino al recibir la visita del perito de la Mutua. Su veredicto: la gotera era “demasiado pequeña” como para justificar una reparación. Nada de pintura. Nada de arreglo. Nada. Una respuesta que contrasta con lo que este mismo cliente experimentó en otra vivienda, también afectada por la tormenta. Allí, con un seguro de hogar con Mapfre, la reparación se gestionó en dos días, y con un coste de seguro mucho menor: la mitad de lo que paga con la Mutua.

El enfado ha ido más allá de la queja puntual. El afectado ha anunciado su decisión de darse de baja de todos sus seguros contratados con la Mutua, incluidos su seguro de coche, con más de 20 años de antigüedad, y otro seguro de hogar que también incluía la cláusula anti impagos. “Perdéis dos seguros por ser tan miserables”, concluye el usuario con rotundidad.

La situación pone el foco en la eterna pregunta que muchos asegurados se hacen tras años de fidelidad: ¿merece la pena pagar más por una promesa que no siempre se cumple? Para este cliente, la respuesta es ya un contundente no.