Da un par de partes a Mapfre y le mandan una carta para invitarle a irse: "Tengo 5 seguros con ellos"
Una nueva queja contra Mapfre vuelve a poner sobre la mesa el malestar de algunos asegurados con compañías que, según denuncian, no corresponden la fidelidad de sus clientes con un servicio a la altura. En esta ocasión, un usuario ha compartido su experiencia tras más de ocho años asegurado con Mapfre y con más de cinco pólizas contratadas, incluyendo seguro de coche y de hogar.
Todo comenzó cuando, después de casi una década sin incidentes relevantes, este año el asegurado tuvo que utilizar el seguro del vehículo en tres ocasiones. Según relata, ninguno de estos partes incluyó daños a terceros ni provocó siniestros graves. Sin embargo, lo que recibió no fue una solución o agradecimiento por su antigüedad, sino una carta en la que la compañía le comunicaba que no le renovarían la póliza. O, como él mismo lo describe: “me invitan a irme”.
La situación no quedó ahí. En paralelo, también tuvo problemas con su seguro de hogar, al hacer uso del servicio denominado “manitas”, incluido en la póliza con un máximo de horas al año. La intención era sencilla: sustituir una vitrocerámica de la cocina. Pero lo que parecía una tarea rutinaria se convirtió, según su relato, en un cúmulo de despropósitos.
Cuando el técnico acudió a su domicilio, se negó a desmontar la vitrocerámica antigua, alegando que no era parte de su función. El cliente tuvo que desmontarla él mismo, como pudo. Más adelante, otro operario acudió para instalar la nueva, adquirida por el propio asegurado, pero entonces le informaron de que el modelo no encajaba bien con el hueco del mueble, ya que rozaba con una parte de la madera. Según el técnico, en ese caso debía acudir un carpintero, algo que no estaba contemplado en la cobertura. La solución provisional fue sujetar la placa “con una pinza por un lado” y dar por terminada la instalación.
“Impresionante lo de esta aseguradora. Me dejan la vitro sujetada con una pinza, cierran el parte y dicen que está instalada. Y eso después de años confiando en ellos”, lamenta.
Frustrado por lo que califica como una falta de atención, flexibilidad y compromiso, el usuario ha anunciado que cambiará de compañía, dejando una valoración clara: “Mapfre, para mi experiencia, un cero”.
Este testimonio se suma a otros similares que circulan en redes y foros especializados, donde algunos clientes cuestionan las prácticas de cancelación de pólizas tras varios partes, así como la gestión de ciertos servicios que se promocionan como valor añadido pero que, en la práctica, no siempre cumplen con las expectativas.
Mapfre, una de las aseguradoras líderes en España, aún no ha respondido públicamente a esta crítica concreta, pero la experiencia evidencia una creciente exigencia por parte de los asegurados, que ya no solo piden coberturas amplias, sino también trato justo, cumplimiento de servicios y atención personalizada, especialmente cuando hay una relación de largo plazo.
¿Puede una compañía permitirse “invitar a marcharse” a clientes fieles cuando más los necesitan? La duda, como el mal sabor de boca, sigue sobre la mesa.