LÍNEA DIRECTA

Le dan un raspón y Línea Directa le dice que son tres partes distintos para arreglarlo: "Y los primeros 300 euros los pago yo, o sea, 900, ¿perdona?"

Línea Directa
Línea Directa

Tras siete años como cliente sin dar un solo parte, un conductor ha decidido romper su silencio tras sentirse completamente desprotegido por su aseguradora, Línea Directa. Lo que parecía un trámite sencillo por un daño recibido sin culpa se ha transformado en una experiencia frustrante que ha acabado con una denuncia por posible fraude en la póliza.


Un coche estacionado, varios daños… y tres partes distintos

Todo comienza con un siniestro tan desafortunado como común: el coche del asegurado estaba correctamente aparcado cuando otro vehículo le golpeó la puerta, arrancó el retrovisor, rompió la manija y dejó un raspón en la chapa delantera. Al tratarse de un único incidente, la lógica indicaría que se trata de un solo parte. Pero según el perito de Línea Directa, los daños debían repartirse en tres partes independientes.

¿El resultado? Según su póliza, los primeros 300 euros de cada parte los paga el cliente, lo que se traduce en 900 € de su bolsillo por algo que no provocó.


“Solo te arreglamos una parte del coche, el resto te lo pagas tú”

La aseguradora decidió cubrir solo uno de los daños, dejando el resto sin reparar a menos que el cliente aceptara pagar las otras dos franquicias. Para este conductor, la decisión es inaceptable:

“Me dicen que me aguante, que solo cubren una parte. ¿Perdón? ¿Después de años pagando religiosamente el seguro, sin dar partes, y sin culpa, ahora debo asumir 900 €?”


Denuncia por fraude y cambio de aseguradora

Indignado por lo que considera una interpretación abusiva y perjudicial de su póliza, este usuario ha presentado una denuncia por posible fraude. Según explica, en ningún momento durante la contratación se le informó de que una situación como esta —un único golpe con varios daños visibles— se fragmentaría en partes distintas para que él asumiera más costes.

Cansado y decepcionado, ha tomado una decisión clara:

“Ya he cambiado de aseguradora. Esto no es protección, es abuso.”


¿Protección real o letra pequeña contra el asegurado?

Este caso ha vuelto a encender el debate sobre las prácticas de algunas compañías aseguradoras, que ante siniestros evidentes optan por aplicar la póliza de forma estricta… pero no necesariamente justa para el cliente. ¿Realmente tiene sentido considerar tres partes cuando hay un solo impacto y un único responsable?

Línea Directa, en este caso, ha dejado una imagen muy alejada de la confianza que se espera tras tantos años de relación comercial. Y como este conductor, cada vez más usuarios optan por marcharse tras sentirse maltratados en su primer y único parte.