SECURITAS DIRECT

Para darse de alta en Securitas Direct, todo bien, pero la baja es otra historia: "Llevo ocho meses y siguen cobrando"

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Contratar una alarma con Securitas Direct puede ser un proceso ágil y sencillo. Pero según denuncian cada vez más usuarios, lo difícil empieza cuando se quiere dar de baja el servicio. Es el caso de Sharon, clienta durante siete años, que relata una odisea administrativa de más de ocho meses desde que intentó cancelar parte de los dispositivos contratados.

“La contratación fue fácil, todo facilidades. Pero al dar de baja una alarma todo se complica. Llevamos ocho meses y siguen cobrándonos conceptos no solicitados”, señala en su crítica publicada el 20 de junio de 2025.

Según su experiencia, el proceso para dar de baja uno de los equipos ha sido lento, opaco y cargado de trabas: alegaciones de documentos no recibidos, necesidad de enviar burofaxes, múltiples llamadas, correos, recibos devueltos, y aún así, cargos que siguen apareciendo en su cuenta bajo conceptos como “bonificaciones” o “ajustes”.

Un problema más común de lo que parece

No es un caso aislado. Existen numerosas quejas similares en foros y plataformas de consumidores, donde se repite un patrón: dar de alta es sencillo, pero salir del servicio puede convertirse en una pesadilla. Además, la aparición de empresas de recobro externas reclamando pagos que los clientes no reconocen agrava la situación.

“Antes de contratar, hay que tener claro que salir puede llevar mucho tiempo y convertirse en algo tedioso”, advierte Sharon, dejando un aviso claro para quienes estén valorando entrar en la red de servicios de esta empresa de seguridad.

La respuesta de Securitas Direct

Desde la compañía han respondido a la crítica con un mensaje estandarizado:

“Lamentamos leer tu experiencia con el proceso de facturación. Te pedimos que nos contactes por teléfono, chat web, app o correo electrónico. Tu satisfacción es nuestro objetivo”, firmando el mensaje con el nombre de una supuesta experta del equipo de atención al cliente.

Sin embargo, esta respuesta no ofrece una solución concreta ni asume errores específicos, y relega al cliente a los mismos canales de atención que, según denuncian, ya han sido ineficaces.

¿Qué puede hacer un cliente en esta situación?

Cuando una baja no se procesa correctamente o se producen cargos indebidos, los expertos recomiendan:

  • Guardar toda la documentación (burofaxes, correos, llamadas).

  • Reclamar formalmente ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.

  • Acudir a organismos de consumo de la comunidad autónoma correspondiente.

  • Como última medida, presentar reclamaciones ante asociaciones de consumidores o incluso iniciar procesos judiciales si se incurre en prácticas abusivas.

¿Un modelo de negocio que dificulta la baja?

La experiencia de Sharon y muchos otros pone el foco en una práctica cada vez más criticada en el sector: hacer que la entrada al servicio sea fácil y atractiva, pero que salir se convierta en un laberinto burocrático. En un mercado donde la confianza es fundamental, estos episodios pueden dañar seriamente la reputación de una empresa.

¿Merece la pena contratar seguridad si luego desactivarla es tan complicado? Esa es la pregunta que muchos usuarios se hacen tras pasar por este tipo de situaciones.