“No me dejan cerrar la cuenta”: la queja que señala a CaixaBank por mala gestión

Sucursal de caixabank
Sucursal de caixabank

Una queja muy dura contra CaixaBank está circulando entre clientes que aseguran haberse sentido engañados, desatendidos y bloqueados a la hora de cerrar una cuenta bancaria. El caso refleja una situación que, aunque legal en algunos aspectos, está generando una profunda sensación de indefensión y abre el debate sobre la gestión de cuentas sin actividad, las comisiones y la atención al cliente cuando el usuario ya no reside en España.

Una cuenta “sin comisiones” que acaba vacía

El conflicto comienza antes de que el cliente abandone el país. Según su relato, comunicó a su gestor de CaixaBank que iba a marcharse al extranjero sin fecha de regreso. La recomendación recibida fue clara: mantener la cuenta abierta, ya que no tenía comisiones y podría cerrarse en cualquier momento.

Con esa confianza, el cliente dejó la cuenta con un saldo mínimo, trasladando sus ahorros a otra entidad. Un año después, al revisar la cuenta, descubrió que el dinero había desaparecido progresivamente debido al cobro de la cuota “Día a Día”, una comisión que —según asegura— nunca le fue advertida.

Cambio de oficina sin aviso

A esta situación se suma otro problema habitual en las grandes entidades: el cierre de oficinas. Durante su ausencia, la sucursal de Sant Morí (Badalona) fue cerrada y su cuenta trasladada a otra oficina sin que el cliente recibiera ninguna notificación.

Este cambio tuvo consecuencias prácticas importantes:

  • No podía pedir cita en la nueva oficina asignada

  • No tenía gestor identificado

  • La App no permitía cerrar la cuenta alegando que “no cumplía las condiciones”, pese a que:

    • No había deudas

    • No había productos contratados

    • Todas las tarjetas estaban anuladas

    • El saldo era cero

La vía presencial tampoco funciona

Previendo problemas, el cliente había otorgado poderes notariales a un familiar en España. Este acudió personalmente a la nueva oficina de Sebastián Bach (Badalona) para solicitar el cierre de la cuenta.

Según la queja:

  • Primero le indicaron que era necesaria cita previa, contradiciendo lo que la App y el soporte telefónico habían afirmado.

  • Después, y tras insistir, le comunicaron que harían una “solicitud interna”, alegando que el proceso requería tiempo y un supuesto “bastanteo de la cuenta”.

  • Prometieron avisar cuando estuviera resuelto.

Dos semanas después: nadie ha hecho nada

Tras dos semanas sin noticias, el cliente volvió a contactar con el servicio de atención digital de CaixaBank. La respuesta fue demoledora:
le indicaron que el cierre podía hacerse fácilmente desde la App y que la visita del familiar a la oficina no había servido para nada, ya que no constaba ninguna gestión real.

Es decir, según el propio soporte digital, la oficina no tramitó el cierre, pese a haber asegurado lo contrario.

Denuncia en camino y acusaciones graves

El cliente asegura que va a presentar una denuncia formal contra CaixaBank por dos motivos principales:

  1. Cobro de comisiones tras asegurar que la cuenta no tenía costes, lo que considera engañoso.

  2. Negativa a cerrar una cuenta que cumple todas las condiciones para ser cancelada, algo que podría vulnerar la normativa de derechos del consumidor y del usuario bancario.

Además, afirma disponer de pruebas escritas de las contradicciones entre oficina física, atención telefónica y App.

Un problema que va más allá de un caso aislado

Este tipo de situaciones no son nuevas y afectan especialmente a:

  • Clientes que se marchan al extranjero

  • Cuentas sin movimiento

  • Usuarios que dependen de gestiones a distancia

  • Personas afectadas por cierres de oficinas y reasignaciones automáticas

Aunque muchas comisiones están recogidas en contrato, la falta de información clara, los mensajes contradictorios y la imposibilidad práctica de cerrar una cuenta son los elementos que más indignación generan.

Petición directa a CaixaBank

El afectado concluye con un mensaje claro: solicita que alguien competente de CaixaBank se ponga en contacto con él para cerrar la cuenta de forma inmediata y subsanar el perjuicio, advirtiendo de que, en caso contrario, la denuncia seguirá adelante con su abogado.

Mientras tanto, su experiencia sirve de advertencia para otros usuarios: no confiar solo en mensajes verbales, revisar periódicamente las cuentas inactivas y exigir confirmaciones por escrito cuando se trata de comisiones y cierres.

Porque cuando una cuenta parece inofensiva, pero no te dejan cerrarla, el problema ya no es el dinero… es la confianza.