Se intenta dar de baja de ADT y tras rechazar su contraoferta le siguen llegando recibos: "Van 3 meses"
Un usuario ha denunciado públicamente una mala experiencia con ADT Seguridad, empresa especializada en sistemas de alarma, tras intentar dar de baja su contrato. Lo que debería haber sido un trámite simple se convirtió en una cadena de errores, cobros indebidos y amenazas de inclusión en ficheros de morosos.
Todo comenzó en diciembre de 2024, cuando el cliente solicitó la cancelación del servicio. Poco después recibió una llamada de ADT para realizar una contraoferta, algo que confirma que la petición de baja sí llegó a conocimiento de la compañía. Sin embargo, tres meses más tarde, al revisar sus cuentas, el cliente descubrió que la empresa seguía cobrando las cuotas mensuales.
“Entonces, ¿por qué me llamasteis para contraofertar?”
Esa es la pregunta que lanza el usuario, visiblemente indignado, tras comprobar que su baja no fue tramitada pese a haber sido reconocida implícitamente por la propia empresa. Al devolver dos de los recibos cargados, decidió contactar nuevamente con atención al cliente de ADT, donde recibió una única respuesta: “No nos consta la baja, tiene que pagar”.
“Al operador le daba igual que solicitara la baja en diciembre. Solo me dio una opción: pagar. Si no, me meten en ASNEF”, denuncia el afectado.
La inclusión en ficheros de morosidad como ASNEF es una práctica cada vez más cuestionada cuando las deudas no están debidamente justificadas, especialmente si se originan en servicios que ya no deberían estar activos. Este tipo de situaciones puede tener consecuencias graves para el consumidor, como la imposibilidad de acceder a financiación o contratar otros servicios.
La respuesta de ADT: ambigua y sin soluciones
Frente a la queja pública, la compañía respondió con un mensaje genérico:
“¡Gracias por compartir tu experiencia con nosotros! Lamentamos cualquier inconveniente. Reportamos tu incidencia al departamento pertinente. ¡Un saludo!”
Una respuesta que, lejos de resolver el conflicto, ha sido interpretada por el usuario como una falta total de responsabilidad. No se ofrece una solución clara, ni se reconoce el error en la gestión de la baja.
¿Qué hacer si te ocurre algo similar?
Ante este tipo de situaciones, los expertos en derechos del consumidor recomiendan:
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Solicitar siempre la baja por escrito y guardar copia del acuse de recibo.
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Grabar o anotar las llamadas de contraoferta, como prueba de que la baja fue recibida.
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Si se siguen pasando cargos tras la baja, devolver los recibos y presentar una reclamación formal por escrito a la empresa.
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En caso de amenaza de inclusión en ficheros de morosos como ASNEF, acudir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), ya que introducir a alguien en estos registros sin justificación legal puede ser sancionable.
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Contactar con una asociación de consumidores (OCU, FACUA) o con un abogado especializado si la situación se agrava.
Una experiencia que daña la imagen de marca
Este caso se suma a otras quejas de clientes que acusan a empresas de seguridad de dificultar intencionadamente los procesos de cancelación. Si bien ADT es una de las firmas líderes en el sector, experiencias como esta ponen en entredicho su política de atención al cliente y su compromiso con el usuario.
Porque cuando un cliente quiere irse y lo hace correctamente, lo mínimo que espera es ser tratado con respeto, no con amenazas.