Mete 100 euros en Caixabank y le cobran 63,50 en comisiones "extravagantes" por hacer movimientos desde Suecia
Un cliente no residente ha denunciado públicamente su mala experiencia con CaixaBank, al que acusa de haberle bloqueado el acceso a su dinero, cobrado comisiones imprevistas y haberle dificultado tanto el proceso que ha terminado solicitando la cancelación de su cuenta. Todo ello, pese a las promesas del propio banco de facilitar la apertura para extranjeros.
Una promesa atractiva… que terminó en decepción
Este cliente, que se trasladó temporalmente a España desde Suecia, buscaba una forma sencilla y económica de gestionar su dinero sin pagar las elevadas comisiones que los cajeros automáticos aplican a las tarjetas extranjeras. Ante esto, CaixaBank le pareció una opción viable, gracias a su publicidad orientada a no residentes, que aseguraba facilidad para abrir cuentas y obtener tarjetas con solo un pasaporte y número de teléfono extranjero.
Inicialmente, todo pareció funcionar: pudo registrarse, instalar la app y abrir una cuenta. Pero todo se torció al intentar solicitar una tarjeta bancaria, un paso básico que la app nunca permitió completar por fallos técnicos.
Comisiones inesperadas y sin acceso al dinero
Tras obtener un número de teléfono español, consiguió hacer su primer ingreso: 100 euros, e incluso realizó una pequeña donación de 6 €. Sin embargo, al revisar el saldo, se encontró con que más de 30 € habían sido descontados por un concepto denominado “certificado de no residente”, un trámite que CaixaBank no aclaró que sería de pago al abrir la cuenta.
Lejos de resolverse, la situación empeoró. El cliente seguía sin poder solicitar una tarjeta y, en lugar de soluciones, recibió más problemas:
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Le asignaron una oficina lejana a su domicilio, sin posibilidad de cambiarla.
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Los teléfonos de atención no ofrecían opciones válidas para su caso.
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La aplicación fue bloqueada sin explicación clara.
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Al reactivarla, se encontró con un nuevo cargo de 23 € por un servicio llamado "C-Living Solut", supuestamente semestral.
En total, el banco le cobró 63,5 euros, y nunca pudo utilizar su cuenta de forma completa. Ni tarjeta, ni acceso normalizado, ni atención personalizada. Todo, mientras CaixaBank seguía promocionando la facilidad de su servicio para extranjeros.
¿Un caso aislado o un problema estructural?
Este tipo de experiencias cuestionan seriamente la promesa de inclusión bancaria para no residentes en España. Aunque CaixaBank cuenta con productos específicos para extranjeros, los problemas técnicos, la falta de asistencia efectiva y la aparición de comisiones no informadas generan una experiencia que, como en este caso, termina en desconfianza y cierre de cuenta.
Además, que una entidad de este tamaño permita abrir una cuenta sin revisar de inmediato el estatus de residencia y luego cobre por ello sin previo aviso, deja en evidencia fallos graves de comunicación y transparencia.
El coste de ser cliente sin ser residente
Para este usuario, ser extranjero le ha costado más de 60 €, no ha recibido ningún servicio útil a cambio, y ha tenido que pasar por más burocracia para cancelar su cuenta. Todo en un sistema supuestamente digital, ágil y sin complicaciones.