Movistar Prosegur Alarmas le sube la cuota una "barbaridad" y le cuelan la permanencia cuando le hacen la contraoferta
Un cliente de Movistar Prosegur Alarmas ha hecho pública una queja sobre lo que considera "prácticas absolutamente lamentables" en la gestión de su contrato de alarma con la empresa. El usuario detalla una serie de incidencias relacionadas con el precio y la permanencia del servicio, las cuales, afirma, no le fueron debidamente comunicadas.
Una contratación prometedora y un incremento inesperado
Todo comenzó cuando el cliente contrató el servicio de alarma con Movistar Prosegur. Según relata, en el momento de la contratación le aseguraron un precio fijo y la ausencia de permanencia, lo que motivó su decisión de aceptar el servicio sin ataduras a largo plazo. Sin embargo, seis meses después, la empresa aumentó unilateralmente el precio del servicio, una situación que tomó al cliente por sorpresa.
Al notar el incremento en su factura, el usuario decidió contactar con Movistar Prosegur para reclamar el cambio en el precio. En respuesta, la compañía le ofreció una contraoferta con un descuento que, en palabras del cliente, parecía “razonable” y aceptable en ese momento. Aparentemente, dicha oferta conllevaba condiciones adicionales que no fueron explicadas de manera clara.
Descubrimiento tardío de una permanencia
Tras aproximadamente un año y medio de contrato, el cliente decidió cancelar el servicio, sólo para descubrir que su contrato incluía una cláusula de permanencia que le impedía desvincularse sin penalización. Según la denuncia, la empresa alegó que dicha permanencia formaba parte del contrato inicial y, además, había sido extendida al aceptar la oferta de reducción de precio. Sin embargo, el cliente asegura no haber sido informado de esta condición en ningún momento.
“Nunca me habían informado de la supuesta permanencia”, insiste el cliente en su queja, destacando lo que percibe como una falta de transparencia por parte de Movistar Prosegur Alarmas. Resignado a cumplir con la permanencia para evitar sanciones, decidió esperar hasta el final del período obligatorio para cancelar el servicio.
Un giro inesperado: llamada para desinstalar y penalización
Apenas un mes después de su última comunicación con Movistar Prosegur, en la cual acordó mantener el servicio hasta el fin de la permanencia, recibió una llamada de la empresa para realizar la desinstalación de la alarma, con el añadido de que debía pagar una penalización por supuestamente cancelar el contrato antes de tiempo. Esta contradicción en el servicio generó aún más frustración y dudas sobre la fiabilidad de la compañía.
Falta de transparencia y un llamado a mejorar el servicio al cliente
El cliente concluye su queja con una afirmación contundente: “Una vez que se solucione, no quiero saber nunca más de ellos”. Su experiencia resalta lo que algunos usuarios perciben como una falta de claridad en la comunicación de términos contractuales, en especial en lo que se refiere a la permanencia y las penalizaciones asociadas. Además, el caso pone de relieve la importancia de una correcta información sobre las condiciones contractuales y la necesidad de un servicio de atención al cliente que aborde las preocupaciones de los usuarios de manera proactiva y transparente.
Este tipo de situaciones pone de manifiesto la necesidad de que las empresas de seguridad y telecomunicaciones, como Movistar Prosegur, revisen sus protocolos de atención y contratación para evitar la generación de frustración y desconfianza entre sus clientes.