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Movistar recibe varias llamadas por caídas de postes en un pueblo de Asturias... y no hace nada

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En Pimiango (Asturias), los vecinos llevan más de un mes alertando a Movistar sobre postes de telefonía caídos, sin que la compañía haya tomado medidas. Lo que empezó como un problema de infraestructura se ha convertido en un riesgo real: uno de los postes ha terminado desplomado sobre el muro de un jardín, dejando todo el tendido telefónico apoyado de manera peligrosa.

Los afectados describen una situación de desinterés total por parte de Movistar. A pesar de las denuncias presentadas ante el Ayuntamiento, los bomberos y la policía municipal, la empresa no ha mostrado intención de actuar. Las quejas de los vecinos no solo son ignoradas, sino que, al reclamar, reciben respuestas comerciales en lugar de soluciones: les preguntan si quieren contratar algún producto.

Un riesgo que se podía evitar

El efecto dominó de postes caídos no es un detalle menor: cada día que pasa sin intervención aumenta el riesgo de accidentes, cortes de servicios y daños materiales. Un poste sobre un muro no es solo un inconveniente, es un peligro tangible que podría afectar a personas, propiedades e incluso la seguridad de la red eléctrica y de telecomunicaciones.

Movistar, entre la queja y la indiferencia

Los vecinos de Pimiango sienten que Movistar ignora sus responsabilidades. La sensación general es que la compañía prioriza la venta de servicios sobre la seguridad de la comunidad, una actitud que ha generado indignación y desconfianza.

En situaciones como esta, los consumidores se enfrentan a un dilema: persistir en la reclamación formal o asumir que la empresa no actuará hasta que ocurra un incidente grave. La falta de respuesta efectiva de Movistar en Pimiango no solo evidencia una deficiencia operativa, sino también una desconexión preocupante con los clientes y la seguridad pública.

Los vecinos, cansados de esperar, continúan documentando la situación y alertando a las autoridades locales, con la esperanza de que alguien tome cartas en el asunto antes de que ocurra un accidente serio.