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De oferta de Black Friday a cancelación inesperada: un cliente denuncia falta de transparencia en El Corte Inglés

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Una nueva queja contra El Corte Inglés vuelve a poner el foco en los problemas de gestión de pedidos online, especialmente en campañas de alta demanda como Black Friday. El testimonio de un cliente recoge una sucesión de retrasos, informaciones contradictorias y una cancelación inesperada que ha terminado por romper la confianza en la compañía.

Un pedido de 350 euros que nunca llegó

Según relata el afectado, la compra se realizó el 28 de noviembre, aprovechando una oferta de Black Friday. Pasadas varias semanas sin noticias, el 15 de diciembre recibió un aviso genérico informando de un retraso, sin fecha concreta de entrega ni explicaciones adicionales.

Cinco días después, el 20 de diciembre, el cliente contactó con el servicio de atención al cliente, donde se le aseguró que el pedido “estaba en camino” y que no había motivo de preocupación. Sin embargo, al día siguiente, 21 de diciembre, se abrió una incidencia oficial, lo que ya contradecía la versión anterior.

Silencio y falta de información

A fecha 2 de enero, más de un mes después de la compra, el cliente afirma que seguía sin saber cuándo recibiría el producto, ni había recibido una actualización clara sobre el estado real del pedido. La sensación, según describe, era de falta total de control y comunicación por parte de la empresa.

Correos contradictorios y cancelación inesperada

La situación dio un giro el 3 de enero, justo después de publicar la queja. El cliente recibió dos correos electrónicos de El Corte Inglés con explicaciones contradictorias:

  • El primero indicaba que la empresa aceptaba una cancelación solicitada por el cliente, algo que este asegura no haber pedido.

  • El segundo afirmaba que el pedido había sido cancelado por falta de stock, a pesar de que el producto seguía disponible tanto en la web como en tiendas físicas.

Dudas sobre la oferta y el proceso

A raíz de lo ocurrido, el cliente extrae varias conclusiones contundentes: cuestiona la veracidad de la oferta de Black Friday, critica la gestión interna del pedido y denuncia una falta de transparencia en las comunicaciones. También compara su experiencia con la de otros grandes distribuidores, asegurando que nunca había vivido una situación similar comprando en plataformas como Amazon o MediaMarkt.

Este caso se suma a otras reclamaciones que ponen de relieve las dificultades logísticas y de atención al cliente que pueden surgir en periodos de alta demanda. Más allá del desenlace económico, la queja refleja un problema recurrente: cuando fallan la información clara y la coherencia en las respuestas, la confianza del cliente se resiente profundamente, incluso en marcas con una larga trayectoria en el comercio español.