Paga 10.000 euros por unas ventanas en Leroy Merlin y seis meses después sigue esperando que terminen la obra
Un cliente ha denunciado públicamente su mala experiencia con el servicio de instalación de ventanas de Leroy Merlin, después de asegurar que, tras pagar 10.000 euros por la compra e instalación, la obra se ha convertido en una cadena de retrasos, errores en el montaje y problemas sin resolver que se prolongan ya durante meses.
Según explica el afectado, el contrato firmado obligaba a abonar el importe completo por adelantado en el momento de encargar la instalación. A cambio, la empresa le prometió que el montaje se realizaría durante las navidades de 2025. Sin embargo, tras lo que describe como cinco meses de retrasos y cambios de fecha, la instalación no se llevó a cabo hasta febrero de 2026.
Durante ese tiempo, el cliente asegura haber perdido 15 días de vacaciones, ya que tuvo que permanecer en su domicilio esperando a los instaladores en varias ocasiones sin que finalmente acudieran.
Cuando finalmente se realizó el montaje, sostiene que el resultado fue muy deficiente. Según su relato, los operarios dejaron los tambores antiguos de las persianas sin retirar, a pesar de que la retirada estaba incluida y pagada en el presupuesto. Además, afirma que una de las ventanas abre en sentido contrario al previsto, y que en la vivienda quedaron desperfectos y trabajos sin rematar.
El problema, según denuncia, no termina ahí. Tras la instalación incompleta, el cliente asegura que lleva más de 30 días adicionales esperando una solución, sin recibir una fecha concreta para terminar los trabajos. Esta situación le impide continuar con otras reformas pendientes en la vivienda, como pintar las paredes, ya que el trabajo aún no está finalizado.
A esto se suma otro aspecto que aumenta su frustración: asegura que desde octubre ya está pagando las cuotas de la financiación asociada al proyecto, pese a que el servicio contratado todavía no se ha completado correctamente.
El cliente dirige sus críticas especialmente al Leroy Merlin de Gijón, al que acusa de retrasos constantes, falta de responsabilidad y mala ejecución del trabajo. Ante la falta de una solución rápida, afirma que tiene intención de presentar una denuncia ante Consumo para reclamar por lo ocurrido.
Este tipo de situaciones vuelve a poner el foco en los servicios de instalación asociados a grandes superficies, donde algunos clientes denuncian problemas de coordinación con empresas subcontratadas, retrasos en los plazos y dificultades para obtener respuestas rápidas cuando surgen incidencias. Mientras tanto, el afectado asegura que su objetivo ahora es lograr que se termine correctamente la obra y recuperar la confianza perdida tras la experiencia vivida.