Paga a Obramat para que le traigan su compra de 2.000 euros a casa y se la dejan en la puerta del bloque: "No lo suben a mi piso"
Una usuaria ha lanzado una queja pública contra la cadena de suministros para la construcción Obramat, tras vivir una experiencia que califica de “despropósito” y que, según afirma, le ha dejado una profunda sensación de engaño y falta de transparencia. Todo comenzó hace cinco días, cuando realizó una compra de cerca de 2.000 euros en una de las tiendas de la compañía, incluyendo el servicio de entrega a domicilio que, supuestamente, le aseguraba recibir el pedido en su casa.
Sin embargo, la realidad fue muy distinta.
Una entrega que se quedó en la calle
La clienta explica que, tras pagar en caja tanto el porte como el coste del palet, nadie le explicó que la entrega se limitaría a dejar la mercancía en la puerta del edificio. No fue hasta el momento en que el repartidor la llamó —el día de la entrega— cuando se enteró de que el palet no sería subido a su domicilio, algo que para ella resultó inaceptable dada su situación personal.
“Yo vivo con mi madre de 91 años, ¿cómo se supone que voy a subir todo eso sola?”, denuncia. “Si me hubieran avisado de esta tropelía, no habría hecho la compra en Obramat”.
Falta de información y empatía, según la afectada
Más allá del contratiempo logístico, la indignación de esta clienta se centra en la falta de información clara al momento de la compra. Considera que Obramat no le advirtió debidamente de los límites del servicio contratado, ni le ofreció alternativas ni advertencias que le permitieran tomar una decisión informada.
“No piensan en las circunstancias de las personas”, afirma. “No se me dio toda la información que se me tenía que haber dado para decidir”. El sentimiento que predomina en su testimonio es el de haber sido engañada, al pagar un porte que no cumplía con sus expectativas mínimas de entrega.
Espera una respuesta de Obramat
La afectada ha intentado ponerse en contacto con la empresa, aunque asegura que ha sido imposible hablar con alguien que le dé una explicación clara. Ahora, espera que Obramat se pronuncie al respecto y le ofrezca una solución satisfactoria: “Espero que Obramat me llame y me dé una buena explicación ante semejante despropósito”.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de una comunicación clara en el proceso de venta, especialmente cuando se trata de compras de gran volumen y clientes que pueden tener necesidades especiales. En momentos en los que la experiencia del cliente es clave para la reputación de cualquier marca, una mala gestión en la última milla puede arruinar toda la cadena de valor.
Por ahora, Obramat no ha emitido ningún comunicado oficial sobre este caso. Pero si algo ha dejado claro esta queja, es que una simple falta de información puede generar frustración, pérdida de confianza y sensación de estafa, incluso en clientes que, hasta ese momento, estaban dispuestos a gastar miles de euros en la marca.