Pasajero denuncia servicio deficiente en vuelo de Air Europa: “Pagué 1.000€ y me cobraron hasta por el agua”
El pasado 30 de agosto de 2025, un pasajero que tomó el vuelo de Air Europa entre Bogotá y Madrid vivió una experiencia que califica como "vergonzosa" por el bajo nivel de servicio ofrecido a bordo. Lo que debía ser un trayecto transatlántico estándar —tras pagar 1.000 euros por un solo billete— se convirtió, según su testimonio, en una acumulación de despropósitos, cobros ocultos y mal servicio al cliente.
Cobrar por el agua… en pleno Atlántico
"Nada más subir al avión, te piden 3 euros por unos auriculares y 3 euros por una botella de agua", denuncia el pasajero, visiblemente indignado por lo que considera una política abusiva para un vuelo de largo recorrido. “No he visto eso en ninguna otra compañía”, remarca. La situación es especialmente incómoda si se considera que se trata de un vuelo de larga duración en el que el acceso al entretenimiento o la hidratación no deberían depender de pagos adicionales.
Pantallas inútiles sin auriculares de pago
Otro de los aspectos que más molestaron fue la imposibilidad de utilizar la pantalla del asiento sin comprar los auriculares de la aerolínea. Aunque el pasajero llevaba los suyos propios, afirma que "la opción de emparejar tus auriculares personales estaba bloqueada". Esto lo obligó a elegir entre pagar o quedarse sin entretenimiento, dado que incluso las películas en español venían subtituladas únicamente en inglés: “O sabes inglés, o no te enteras de nada”.
Un menú escaso y atención deficiente
En cuanto a la comida ofrecida durante el trayecto, el viajero la califica de "ridícula y limitada", echando en falta opciones mínimamente variadas o acordes con el precio pagado. En lo relativo al trato del personal a bordo, asegura que "salvo dos auxiliares de vuelo que fueron agradables, el resto fueron prepotentes". Una experiencia que, según señala, no corresponde con la imagen ni los precios de una compañía que no se define como low cost.
Para rematar: 45 minutos atrapado en el avión
El descontento no terminó al aterrizar. "Estuvimos 45 minutos esperando para poder salir del avión", cuenta. Un colofón a lo que describe como una travesía decepcionante y frustrante, marcada por una sensación de haber pagado mucho por muy poco.
Este tipo de quejas ponen en evidencia una creciente preocupación entre los usuarios por la calidad del servicio de algunas aerolíneas tradicionales, que mantienen precios altos pero recortan prestaciones al nivel de compañías low cost. Air Europa, en este caso, queda señalada por la falta de transparencia en sus servicios, la atención deficiente y los cobros por elementos básicos como el agua.