Los pasajeros se hartan de Ryanair y su "te clavo 70 euros por el equipaje de mano"
Ryanair vuelve a estar en el punto de mira por una de las quejas más habituales entre sus pasajeros: el riguroso —y a veces absurdo— control del tamaño del equipaje de mano. Esta vez, un usuario ha denunciado lo ocurrido en un vuelo entre Londres Stansted y Barcelona, donde se vio obligado a pagar 70 euros extra por una maleta que, según él, sí cumplía con los requisitos para viajar en cabina.
El afectado relata que, a pesar de haber pagado tanto la maleta de mano como la opción "priority", el personal de Ryanair consideró que su maleta era “1 centímetro más alta” de lo permitido y le exigió pagar un suplemento para enviarla a bodega. Lo más llamativo de la historia es que, una vez en la puerta de embarque, nadie le impidió subir al avión con la maleta, y una vez dentro, comprobó que cabía perfectamente en el compartimento superior, como ocurre en otras aerolíneas.
“Increíble, súper Ryanair, low fares and inculation in the station. ¡Compraros maletas más pequeñas!”, ironizaba el pasajero en una crítica que se ha viralizado en redes.
El caso ha reavivado el debate sobre la política de equipaje de Ryanair, que para muchos viajeros roza lo abusivo. Aunque la aerolínea irlandesa presume de ofrecer “las tarifas más bajas de Europa”, sus cargos adicionales por equipaje siguen generando controversia. Incluso cuando los pasajeros pagan por adelantado el derecho a llevar su maleta en cabina, un solo centímetro de más puede convertirse en un problema costoso.
No es la primera vez que Ryanair enfrenta críticas por este motivo. En los últimos años, miles de usuarios han compartido en redes sus experiencias negativas con el personal de tierra de la compañía, acusado de aplicar las normas con excesivo celo e incluso con falta de criterio.
Para muchos pasajeros frecuentes, la recomendación es clara: comprar una maleta específica adaptada a las medidas exactas que exige Ryanair. Pero incluso eso no garantiza librarse del suplemento si el personal decide medirla en el último momento.
Mientras tanto, Ryanair sigue liderando el mercado de vuelos low cost en Europa, aunque la experiencia del viajero continúa dejando mucho que desear. Una vez más, los usuarios se preguntan si lo barato realmente sale caro.