SECURITAS DIRECT

“La permanencia no se explicó”: la queja que pone en el foco a Securitas Direct

Securitas Direct
Securitas Direct

Lo que debía ser un trámite sencillo terminó convirtiéndose en una experiencia frustrante y desgastante. Esta es la queja de un cliente contra Securitas Direct, que denuncia falta de transparencia en el contrato, una cláusula de permanencia no explicada y retrasos injustificados en la devolución del dinero, incluso tras ejercer correctamente su derecho de desistimiento.

Un contrato firmado sin información clara

La contratación de la alarma se realizó el 12 de noviembre. Según relata el afectado, durante la visita del instalador no se explicó en ningún momento que el contrato incluía una cláusula de permanencia relevante, algo que considera totalmente abusivo dadas las condiciones del servicio.

Esa permanencia, explica, no se comunica de forma verbal, ni se destaca de manera clara antes de la firma. Aparece únicamente en el contrato enviado al móvil para firmar electrónicamente, “medio escondida” entre el contenido, confiando en que el cliente no repare en ese detalle. Para el denunciante, una condición de este calibre debería explicarse de forma directa, clara y transparente, y no depender de que el consumidor detecte la letra pequeña en una pantalla.

Ejercicio del derecho de desistimiento

Afortunadamente, el cliente sí revisó el contrato y, al detectar la cláusula, decidió ejercer su derecho de desistimiento dentro del plazo legal de 5 días. La alarma fue retirada al día siguiente, el 13 de noviembre, y desde Securitas Direct le aseguraron que el pago inicial sería devuelto “en los próximos días”.

Ese compromiso, sin embargo, no se cumplió.

Semanas de silencio y falta de respuestas

Lo que siguió fue un periodo de semanas sin devolución, sin explicaciones claras y, en muchos casos, sin respuesta alguna. El cliente tuvo que insistir mediante emails y llamadas, persiguiendo una devolución que, según el propio contrato, debía realizarse sin coste alguno y de forma ágil.

Finalmente, el dinero fue devuelto el 31 de diciembre, más de un mes y medio después de la retirada del sistema y muy lejos de lo prometido inicialmente.

Una práctica que genera desconfianza

El afectado resume su experiencia de forma contundente:
si el cliente no se da cuenta del problema, no tiene tiempo o no dispone de energía para reclamar, pierde su dinero. Y eso, subraya, no debería funcionar así.

Si una empresa ofrece 5 días de desistimiento sin coste, ese proceso debería ser automático, rápido y transparente, sin obligar al consumidor a insistir durante semanas para recuperar un importe que nunca debió quedar retenido.

Conclusión del cliente: pérdida total de confianza

Aunque el dinero fue finalmente devuelto, el daño ya estaba hecho. La experiencia deja una sensación clara de falta de transparencia, tanto en la explicación de las condiciones contractuales como en la reticencia a cumplir con una devolución prometida.

El cliente lo tiene claro: no volvería a confiar en Securitas Direct, no solo por la cláusula de permanencia “oculta”, sino por la gestión posterior, que convirtió un derecho básico del consumidor en un proceso largo y desagradable.

Un recordatorio más de la importancia de leer con lupa cualquier contrato, especialmente cuando se firma desde un dispositivo móvil y bajo la presión de una instalación inmediata.