Pide su baja de Mapfre un mes antes de que caduque y le clavan el recibo igualmente
Una nueva queja vuelve a poner en el punto de mira a Mapfre, una de las aseguradoras más importantes de España. El caso, compartido por un usuario afectado, ha generado indignación por lo que muchos consideran una práctica abusiva y poco transparente, que pone al cliente en una situación de absoluta indefensión.
Canceló el seguro con dos meses de antelación… y aun así se lo cobraron
El afectado relata que dio de baja su seguro a través de la aplicación de Mapfre durante la primera semana de febrero, pese a que la renovación no estaba prevista hasta abril. Es decir, realizó la solicitud con más de dos meses de antelación, cumpliendo sobradamente los plazos legales.
Mapfre le envió un correo electrónico confirmando que había recibido la solicitud de baja, lo que reforzó la confianza del cliente en que el trámite estaba resuelto.
Pero la sorpresa llegó en abril, cuando la aseguradora le cargó igualmente la anualidad completa del seguro. Ante esta situación, el cliente reclamó al banco, que le devolvió el importe mediante retroceso del cargo.
Acusado de “impago” tras cumplir con los plazos
Lejos de disculparse por el error o revisar el caso, Mapfre ha comenzado a enviarle mensajes amenazantes en los que se le califica como “impagado” por no abonar una póliza que había cancelado correctamente. Según la versión de la compañía, la baja no se habría tramitado correctamente porque debía hacerse a través de la correduría “Proyectos y Seguros S.A.”, algo que nunca se le indicó ni al pulsar el botón de no renovación en la app ni en ningún momento posterior.
Lo más grave es que la propia atención al cliente de Mapfre le reconoció que tenía razón, admitiendo que no existe forma de saber que el trámite debía realizarse a través de la correduría cuando en la aplicación se ofrece un botón específico para solicitar la baja, y él lo utilizó dentro del plazo legal.
Una correduría que no responde
El cliente ha intentado contactar con Proyectos y Seguros S.A., la correduría que, según Mapfre, debía encargarse de la gestión. Sin embargo, nadie responde al teléfono ni a los mensajes, lo que deja al asegurado en una situación desesperante: ha cumplido con los pasos que la propia aplicación de Mapfre le indicaba, pero ahora se le exige el pago de una póliza que no quería y que canceló correctamente.
¿Transparencia o trampa?
Este caso abre un debate importante sobre la falta de transparencia en los procedimientos de baja de muchas aseguradoras. Cuando el cliente solicita la no renovación a través de la app oficial, recibe confirmación por correo y cumple los plazos marcados por ley, ¿cómo es posible que aún así se le cobre y se le amenace con listas de morosos?
La sensación generalizada es que el sistema está diseñado para dificultar la cancelación y mantener al cliente atado, incluso cuando ha manifestado claramente su voluntad de no continuar con el servicio.