MAPFRE

Pide a Mapfre que le cuelguen unas cortinas y tiene que venir hasta el "apuntador" porque nadie sabe

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Mapfre, una de las aseguradoras más conocidas en España, vuelve a estar en el centro de las críticas por la falta de profesionalidad en los servicios de asistencia al hogar. Lo que debería haber sido una sencilla instalación de cortinas se convirtió, para una clienta, en una experiencia “bochornosa”, según relata en una queja pública.

“Vinieron dos chavales que no sabían ni por dónde empezar”

Todo comenzó con una solicitud aparentemente simple: colgar unas cortinas. La asegurada explica que, tras contactar con Mapfre, acudieron a su domicilio dos jóvenes de unos 20 años que, según sus propias palabras, “jamás habían colgado unas cortinas”. Pese a haber advertido con antelación del tipo de trabajo, la visita terminó en lo que califica directamente como una chapuza.

La instalación quedó mal realizada, lo que obligó a concertar una segunda intervención. En esta ocasión, el operario que acudió se limitó a tapar los agujeros mal hechos, entregó unas lijas a la clienta para que ella misma corrigiera los desperfectos, y le recomendó pintar la zona una vez se secara.

¿Aprendices en lugar de profesionales?

La indignación no terminó ahí. Al contactar con la tramitadora del servicio, la clienta recibió una explicación aún más desconcertante: "No hay profesionales, son chicos que van aprendiendo", le dijeron. Una afirmación que, lejos de tranquilizarla, confirmó sus sospechas sobre la poca preparación del personal enviado a su casa.

Intentó poner una reclamación, pero según relata, no obtuvo ninguna solución. Mapfre no reconoció errores en el servicio ni ofreció una compensación. La única salida que le queda es esperar nueve meses hasta el fin del contrato para poder cambiar de compañía.

Una tendencia que se repite

Este tipo de testimonios no es aislado. En redes sociales y foros de consumidores son cada vez más frecuentes las quejas por parte de asegurados que denuncian una falta generalizada de personal cualificado en servicios que supuestamente están cubiertos por la póliza. Las intervenciones van desde arreglos eléctricos hasta fontanería o pequeños trabajos de bricolaje, pero el patrón se repite: descontento por trabajos mal ejecutados y respuestas evasivas por parte de la compañía.

¿Qué puede hacer el usuario ante esta situación?

Ante situaciones como esta, los expertos recomiendan:

  • Guardar pruebas: fotos del trabajo mal hecho, correos o audios con los técnicos.

  • Poner una reclamación oficial en el servicio de atención al cliente de la compañía.

  • Si no hay respuesta satisfactoria, acudir al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros.

  • Compartir la experiencia en plataformas públicas, como foros y redes sociales, para visibilizar el problema.

Mientras tanto, aseguradoras como Mapfre deberían plantearse si este tipo de prácticas están afectando a su imagen de marca y, sobre todo, a la confianza de sus clientes, que cada vez son más exigentes y menos tolerantes con este tipo de situaciones.