Pide un préstamo en el Banco Sabadell y se tira dos meses para estudiarlo
Lo que empezó como un simple trámite bancario acabó convirtiéndose en una pesadilla de ineficiencia y falta de respuesta, según denuncia un cliente de Banco Sabadell afectado tanto en la solicitud de un préstamo como en la gestión de un parte de seguros.
La situación comenzó tras la firma de una hipoteca con Sabadell, un proceso que, en principio, se resolvió sin mayores complicaciones. Confiado en la buena experiencia reciente y con todos los documentos ya presentados, el cliente decidió solicitar un préstamo personal. Pero ahí todo se torció.
A pesar de tener toda su documentación actualizada, el banco tardó dos meses en estudiar la solicitud. Parte del retraso, según cuenta, se debió a que la gestora asignada en Madrid estaba de vacaciones durante semanas y, aunque dejó mensajes en múltiples canales, nadie respondió.
El caos se repite con el seguro del banco
La situación empeoró cuando, el 26 de julio, este mismo cliente abrió un parte con el seguro de Sabadell relacionado con un incidente en la casa de uno de sus propios clientes. Lo que esperaba que fuese una gestión sencilla se convirtió en una cadena de errores y descoordinación.
En la primera cita, el perito nunca se presentó, a pesar de haber confirmado que acudiría entre las 15:00 y las 17:00 horas. El afectado estuvo esperando en la vivienda para no perder la visita, pero nadie acudió ni se dignó a llamar.
Días después, tras volver a contactar con Sabadell, se encontró con una respuesta aún más frustrante: no había constancia de que se hubiera abierto un parte. El cliente tuvo que insistir en que revisaran los mensajes de voz dejados previamente. Aun así, la entidad no pudo recuperar la información.
Tras una nueva llamada de 40 minutos, el proceso se reinició. Un nuevo perito se comprometió a asistir al día siguiente entre las 12:00 y las 14:00 horas. El cliente estuvo esperando otra vez, incluso le envió la ubicación exacta por WhatsApp, pero no obtuvo respuesta hasta las 18:30, cuando el perito simplemente admitió que "se había liado".
Con el fin de semana ya encima, no hubo más avances. El lunes siguiente, fue el propio banco quien llamó para preguntar “qué estaba pasando”, tras recibir quejas del cliente final. La respuesta fue clara: dos partes abiertos, dos visitas fallidas de perito y ninguna solución. Para colmo, quien llamó no tenía información de lo ocurrido.
“Ya van tres partes abiertos por el mismo problema”
Indignado, el cliente asegura que el caso ya suma tres partes abiertos por el mismo problema, con una cadena de errores que él resume en una frase: “Son atontados”. La falta de coordinación interna, los retrasos y la poca seriedad han afectado tanto a su confianza como a su imagen profesional frente a su propio cliente.
Este tipo de experiencias evidencian la importancia de que entidades como Banco Sabadell mejoren sus sistemas de atención, coordinación y seguimiento. Cuando lo que falla no es un trámite, sino la respuesta básica ante un problema, lo que se pierde no es solo tiempo… es la confianza del cliente.