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Quiere cambiar de domicilio y Orange le acaba cobrando "lo que quiere"

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Un cliente de Orange ha denunciado públicamente una grave situación de negligencia, descoordinación y cobros irregulares por parte de la operadora, a raíz de una solicitud de cambio de domicilio del servicio de internet que comenzó el pasado 6 de marzo de 2025 y, a día de hoy, sigue sin resolverse correctamente.

Un simple traslado dentro del mismo municipio… convertido en un calvario

La persona afectada, que reside en Torrent (Valencia), inició una gestión rutinaria: trasladar su conexión de internet a otra vivienda dentro del mismo municipio. La compañía le aseguró que el proceso se completaría entre 4 y 8 días hábiles, pero lo que debía ser una simple reubicación técnica se transformó en un proceso caótico lleno de errores y contradicciones.

“La primera solicitud fue anulada sin previo aviso ni justificación. Tuve que repetirla varias veces hasta que el 7 de abril alguien me dio una respuesta”, explica el cliente.

En ese momento, un agente de Orange informó que el cambio solo podía realizarse modificando el número de teléfono fijo, pero aseguró que no supondría ningún coste ni implicaría cambios contractuales. Ese mismo día se realizó la instalación en el nuevo domicilio.

Cobros inesperados y duplicidad de contratos

A los pocos días, el cliente detectó un cargo inesperado que no se correspondía con las condiciones pactadas. Al contactar con atención al cliente, descubrió algo aún más grave: existían dos contratos activos a su nombre, uno de ellos sin su consentimiento.

“Nunca autoricé un segundo contrato, y mucho menos tener dos activos a la vez. Me están cobrando por un servicio que ni he solicitado ni utilizo.”

A esto se sumó, el 25 de abril, la recepción de un correo electrónico informando de la baja del servicio de internet, otra acción que el cliente tampoco había solicitado.

Reclamaciones sin solución

Desde entonces, ha presentado numerosas reclamaciones, tanto a través de atención al cliente como en tiendas físicas, incluyendo la tienda donde contrató originalmente el servicio y la oficina principal de Orange en Valencia. En todos los casos, el resultado ha sido el mismo: nadie sabe explicar qué ha pasado, y nadie ofrece una solución concreta.

“Los trabajadores de Orange reconocen que no entienden lo que ha ocurrido. Siguen dándome indicaciones que no conducen a nada.”

Sin internet, con cargos indebidos y sin respuesta

El resultado es devastador: desde marzo, el cliente está pagando por un servicio que no tiene, lo que ha afectado gravemente tanto a su trabajo como al día a día de su familia, que depende de la conexión para estudiar y teletrabajar.

Ante esta situación, ha decidido hacer pública su queja, exigiendo:

  • La regularización inmediata del servicio

  • La devolución de los importes cobrados indebidamente

  • Una compensación por los daños y perjuicios ocasionados