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Ryanair le cobra 200 euros por sus maletas en la ida en la puerta de embarque y se niega a aceptar un pago con contactless

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Ryanair vuelve a estar en el punto de mira tras la reclamación de un pasajero que denuncia el cobro indebido de 200 euros por la facturación forzosa de equipaje, así como un trato vejatorio por parte del personal en el aeropuerto de Ibiza. El vuelo, con número de reserva [FR393], tuvo lugar el pasado 12 de septiembre de 2025 y cubría la ruta Ibiza–Madrid.

Equipaje que sí había sido aceptado en la ida

El reclamante asegura que viajaba con cuatro maletas de menos de 10 kg, cumpliendo con las condiciones del billete y las dimensiones permitidas. Sin embargo, y pese a que en el vuelo de ida Madrid–Ibiza no se impuso ningún cargo adicional, en el trayecto de regreso se obligó a facturar todas las maletas, con un coste total de 200 euros.

El pasajero detalla que viajaba acompañado de una niña de dos años y una mujer embarazada de 26 semanas, lo que, según él, agrava el impacto del trato recibido. En su reclamación, califica la actitud del personal de tierra como “hostil e intimidatoria”, señalando incluso que uno de los empleados se burló de ellos mientras les exigía el pago.

“Déjales, que van a perder más ellos”, habría sido la frase pronunciada por uno de los trabajadores, según el relato del afectado, en presencia de otro miembro del equipo.

Pago restringido y nuevas trabas

El pasajero también denuncia que, una vez aceptado el pago exigido, la aerolínea les obligó a pagar exclusivamente con una tarjeta física de crédito, rechazando otras modalidades como el pago por contactless o con el móvil. Esta imposición generó un retraso innecesario y más tensión a una situación ya conflictiva.

Según relata, la actitud del personal parecía buscar cualquier motivo para impedir el embarque. A su juicio, esto contraviene los estándares básicos de atención al cliente y los principios de buena fe contractual.

Reclamación formal y posible denuncia ante AESA

El cliente ha solicitado la devolución del importe cobrado por la facturación forzosa de las maletas y una disculpa formal por el trato recibido. De no obtener respuesta satisfactoria, trasladará su queja a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y a los organismos europeos de protección al consumidor.

Este nuevo caso se suma a las críticas que Ryanair acumula por sus políticas de equipaje y la gestión de su personal en aeropuertos, especialmente en vuelos de bajo coste dentro del espacio Schengen.

Por ahora, la aerolínea no ha respondido públicamente a la reclamación presentada.