Securitas Direct exige 300 € a una clienta que quiso cambiar de compañía tras 15 años
Después de más de 15 años como clienta fiel de Securitas Direct, Silvina ha decidido que ya no quiere seguir con la empresa de seguridad. Sin embargo, su intención de cambiar de proveedor se ha convertido en un calvario. Denuncia que, tras años de confianza, se siente engañada, presionada y retenida mediante prácticas que califica como abusivas.
Dispositivos, centralitas y condiciones opacas
Todo comenzó en 2024, cuando Securitas Direct le vendió un sistema de alarmas de humo. Pero la sorpresa llegó meses después, en febrero de 2025, cuando una técnica de la compañía le informó que su centralita estaba obsoleta. Según relata Silvina, se le ofreció el reemplazo por “0 euros”, pero con una condición inesperada: debía contratar un servicio de cerrajería urgente por unos 5 euros más IVA al mes durante tres años.
“Me vendieron de manera engañosa”, denuncia, asegurando que no se le explicó claramente el concepto ni el impacto económico de esa contratación. De hecho, no fue hasta que llegó la factura cuando descubrió que realmente estaba pagando por la financiación de los dispositivos. Un pago que ahora asciende a casi 300 euros, y que Securitas Direct exige como condición para permitir la baja del servicio o la portabilidad a otra compañía.
Una clienta atrapada en su contrato
Silvina afirma que Movistar-Prosegur le ha ofrecido una alternativa más atractiva, pero se siente “agarrada” por Securitas Direct, que le reclama el coste total de los dispositivos que creía incluidos en el servicio.
“Me parece una vergüenza el engaño, y que yo tenga que pagar aparatos para que Securitas dé el servicio”, denuncia. “Securitas, eso no se hace. Tiene un nombre que empieza con 'E' y no se hace: eso es aprovecharse de los clientes.”
La clienta está decidida a actuar y ya ha anunciado que presentará una denuncia formal ante Consumo por lo que considera prácticas comerciales desleales. “Necesitaré tiempo para preparar bien mi denuncia, pero voy a por vosotros”, concluye en su queja pública.
Respuesta corporativa que no convence
La respuesta de Securitas Direct, lejos de calmar los ánimos, ha resultado ser el clásico mensaje estándar de atención al cliente: se limitaron a lamentar la situación y a ofrecer sus canales de contacto habituales, sin hacer mención alguna al fondo del problema ni a la posible revisión de condiciones.
Una vez más, un cliente que quiere irse descubre que el coste oculto de hacerlo es mucho más alto de lo que le hicieron creer al contratar el servicio.
¿Un problema extendido?
Esta no es una queja aislada. Plataformas de reseñas y foros acumulan decenas de testimonios similares de clientes que, tras años de relación con Securitas Direct, se enfrentan a obstáculos inesperados cuando deciden cambiar de compañía o dar de baja el servicio. Las críticas más repetidas apuntan a:
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Financiación encubierta de equipos
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Cambios de condiciones sin suficiente información
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Servicios adicionales asociados a permanencias
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Dificultades para dar de baja sin penalizaciones económicas
Un servicio de seguridad… con desconfianza
Paradójicamente, una empresa dedicada a proteger la seguridad de los hogares ha terminado generando desconfianza precisamente por su forma de tratar a quienes quieren dejar de ser clientes.
Silvina resume su experiencia con una frase que resuena con fuerza en las redes:
“No me sirve contactar con Securitas Direct, ya que solo mienten.”
Una afirmación contundente que debería hacer reflexionar a una empresa cuya promesa comercial gira en torno a la confianza, la protección y la cercanía con el cliente.