Securitas Direct le promete una cerradura inteligente y se la acaban liando
La reputación de Securitas Direct, una de las empresas líderes en seguridad para hogares y negocios, vuelve a estar en entredicho. Un cliente ha alzado la voz en redes sociales y foros especializados tras vivir una experiencia frustrante con la instalación de la cerradura inteligente que la compañía promociona de forma destacada en sus canales de comunicación.
El caso: promesas incumplidas y falta de preparación técnica
Según relata el afectado, todo comenzó con una llamada a Securitas Direct para interesarse por su nueva cerradura inteligente. Tras una encuesta telefónica en la que se analizó si su puerta era compatible con el sistema, recibió una respuesta afirmativa. El cliente, confiado, agendó una cita para la instalación.
Sin embargo, al llegar el técnico, todo cambió. “Nada más ver la puerta me dijo que no podía ponerla porque no era compatible por un tornillo que no salía”, explica el cliente. Lo curioso es que ese mismo tornillo había sido manipulado recientemente al cambiar el bombín, por lo que el argumento técnico no parecía tener fundamento.
La situación se tornó aún más desconcertante cuando el propio técnico, tras realizar una videollamada con el servicio técnico de Securitas Direct, admitió que él era “grado uno” y no tenía la formación de “grado dos” necesaria para instalar la cerradura en esa puerta. La conclusión fue tajante: la puerta no era compatible, a pesar de que inicialmente sí lo habían confirmado.
Una semana sin respuestas y con la confianza rota
A día de hoy, una semana después del incidente, el cliente sigue esperando una llamada que le explique por qué no se pudo realizar la instalación. “Ofrecen a bombo y platillo un producto que, por lo visto, no pueden instalar a todos los clientes”, lamenta.
Este tipo de testimonios ponen en entredicho el funcionamiento interno de Securitas Direct, desde su proceso de evaluación inicial, hasta la formación técnica de sus empleados y la gestión de las incidencias. Muchos clientes se sienten desprotegidos, irónicamente, por una empresa que se dedica precisamente a ofrecer seguridad y confianza.
¿Prometen más de lo que pueden cumplir?
Este no es un caso aislado. En los últimos meses, han surgido otras críticas en la red respecto a problemas con instalaciones, falta de claridad en los contratos y retrasos en las respuestas por parte del servicio técnico.
La situación plantea una pregunta clave: ¿está Securitas Direct vendiendo productos sin garantizar su correcta instalación y soporte posterior? Si bien la tecnología puede ser puntera, la ejecución y el servicio son igual de importantes.