“Siempre me dicen que espere más”: la queja viral contra Securitas Direct por la devolución de un pago
Las quejas contra Securitas Direct siguen creciendo, y una de ellas pone de relieve un problema especialmente delicado: la falta de devolución del importe abonado tras desistir de un contrato en periodo de prueba.
Un cliente relata que, desde el pasado 16 de julio de 2025, cuando comunicó el desistimiento de la alarma instalada en su domicilio dentro del plazo legal, no ha conseguido recuperar el dinero.
Llamadas sin solución y promesas incumplidas
Según su testimonio, cada intento de contactar con la compañía a través de los teléfonos de atención al cliente se convierte en un laberinto. Describe que, en varias ocasiones, la llamada se corta y tiene que volver a empezar el proceso con otro operador distinto.
En todas las conversaciones, el procedimiento es siempre el mismo: el agente toma nota de la incidencia, asigna un número de registro y promete un plazo para la devolución que nunca se cumple.
“Es un ‘Día de la Marmota’. Cada llamada es igual a la anterior, siempre la misma promesa y nunca llega la solución”, denuncia el afectado, que asegura haber pasado por esta situación más de cinco veces.
Nombres propios, mismas excusas
En dos de las últimas llamadas, incluso fue transferido a otro departamento. El 17 de septiembre habló con un agente identificado como Frank, y el 29 de septiembre con otro llamado Carlos. Ambos le aseguraron que el importe se devolvería en un plazo máximo de cinco días.
Ninguno de los dos cumplió lo prometido. La última respuesta recibida ha sido aún más frustrante: “me dicen que espere a finales del mes que viene, que es cuando hacen las transferencias”.
Una experiencia que mina la confianza
El cliente asegura que la falta de seriedad de la empresa le hace dudar de cómo actuaría en una situación realmente grave:
“Si el proceder de Securitas Direct en la simple devolución de un importe está conllevando un bucle sin solución, no puedo ni imaginar lo que puede suponer utilizar sus servicios en caso de emergencia”.
Su testimonio refleja un malestar cada vez más común entre usuarios de alarmas que denuncian problemas en la atención postventa, incumplimiento de plazos y dificultades para ejercer derechos básicos como el desistimiento.