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“Se tomarán medidas”: un cliente denuncia el caos tras comprar un iPhone 16 en El Corte Inglés

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La compra de un nuevo iPhone 16 en El Corte Inglés terminó convirtiéndose en un proceso frustrante y lleno de obstáculos para un cliente que ha decidido denunciar públicamente la falta de atención, la descoordinación interna y la ausencia de soluciones claras tras detectar un fallo en el terminal recién adquirido.

Un fallo desde el primer encendido

Según explica el usuario, tras encender el teléfono y transferir los datos desde su dispositivo anterior, el iPhone comenzó a mostrar problemas visuales con varias aplicaciones.

“Se quedaban grabados los signos de las apps en la pantalla, lo que hacía que no se viera bien”, relata.

Al ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de El Corte Inglés, cada operador ofrecía una solución distinta, y “cada una a peor que la anterior”, según la queja.

Visita al centro: sin técnico y sin teléfono de sustitución

Ante la falta de una respuesta clara por vía telefónica, el cliente decidió acudir al centro físico más cercano para intentar resolver el problema de forma directa. Sin embargo, al llegar se encontró con que el técnico no estaba disponible, y le solicitaron dejar el dispositivo sin proporcionarle un teléfono de sustitución, a pesar de que, según afirma, por teléfono le habían asegurado que sí ofrecían ese servicio.

Días después, recibió una llamada del técnico indicando que no se había detectado ningún problema, pero el cliente asegura que esto se debió a una ficha mal elaborada, ya que el personal que lo atendió no supo explicar correctamente el fallo.

Esto obligó al afectado a volver a explicar el problema, enviar fotos y repetir todo el proceso, solo para recibir una nueva respuesta: el dispositivo sería enviado a Madrid, con un tiempo estimado de espera de 2 a 3 semanas.

Un móvil nuevo y sin garantías claras

El terminal solo tenía 10 días de uso, pero no se garantizó que no sería abierto o manipulado, algo que el propio servicio de Apple desaconseja cuando el dispositivo está recién comprado. Ante esta situación, el cliente pidió un seguimiento personalizado del caso, con actualizaciones periódicas del estado del proceso.

No obstante, nunca recibió ninguna llamada ni notificación. Fue él mismo quien, al no tener noticias, llamó por su cuenta y se enteró de que el teléfono ya estaba en Madrid.

“Nunca me notificaron nada. Me enteré porque llamé yo. Había pedido seguimiento, pero nadie se puso en contacto conmigo”, lamenta.

“Se tomarán medidas”

La experiencia ha dejado al cliente con una sensación de abandono y desinformación por parte de El Corte Inglés, y concluye su denuncia con una advertencia clara:

Se tomarán medidas”.

Este caso evidencia los fallos de coordinación entre atención al cliente, servicio técnico y gestión postventa, algo especialmente preocupante cuando se trata de dispositivos de alto valor económico como un iPhone. En lugar de una solución ágil y transparente, el cliente se ha visto obligado a perder tiempo, gestionar por su cuenta el seguimiento y enfrentarse a contradicciones entre lo que se promete por teléfono y lo que ocurre en tienda.

Una situación que deja en entredicho la eficacia del servicio al cliente de El Corte Inglés y que, según indica el propio afectado, no quedará sin consecuencias.