Un gráfico explica por qué los "boomers" vivieron la mejor etapa (y por qué sus hijos no se quedan ni con las migajas)
El crecimiento económico no ha sido igual para todas las generaciones en España. Un análisis basado en datos de la Instituto Nacional de Estadística muestra cómo el crecimiento medio del PIB per cápita que ha experimentado cada español a lo largo de su vida depende en gran medida del año en que nació.
La diferencia entre generaciones es notable. Mientras quienes se jubilan en la actualidad han vivido un crecimiento económico medio cercano al 2,4% anual, los jóvenes que hoy tienen unos 18 años apenas han experimentado un crecimiento medio del 0,4%.
Un descenso progresivo generación tras generación
Los datos muestran una tendencia muy clara: el crecimiento económico que acompaña a cada generación se ha ido reduciendo progresivamente durante las últimas décadas.
Las personas nacidas alrededor de 1960 vivieron el periodo de mayor expansión económica. A lo largo de su vida, el PIB per cápita creció a un ritmo medio cercano al 2,43% anual.
Sin embargo, a partir de ese punto el crecimiento comienza a desacelerarse:
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Las generaciones nacidas en los años 70 vivieron crecimientos cercanos al 1,5% anual.
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En los años 80 el ritmo se situó aproximadamente entre el 1,5% y el 1,6%.
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Los nacidos en los años 90 experimentaron tasas en torno al 1,2% o 1,3%.
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Para quienes nacieron en los años 2000, el crecimiento ya cae por debajo del 1%.
El caso más extremo corresponde a los jóvenes nacidos alrededor de 2006, cuyo crecimiento medio del PIB per cápita apenas alcanza el 0,40%.
Por qué las generaciones mayores vivieron más crecimiento
Las generaciones nacidas en los años 50 y 60 se beneficiaron de una etapa de transformación económica muy intensa en España.
Durante esas décadas el país experimentó procesos clave como:
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la industrialización acelerada
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la modernización del tejido productivo
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el crecimiento del consumo y de la clase media
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la integración en la Unión Europea
Además, España partía de niveles de renta relativamente bajos, lo que permitía mantener tasas de crecimiento elevadas durante largos periodos.
El frenazo económico de las últimas décadas
Las generaciones más jóvenes han vivido un contexto económico mucho más complejo. Desde finales de los años noventa, y especialmente tras la crisis financiera de 2008, el crecimiento económico se ha moderado.
Entre los factores que explican esta desaceleración destacan:
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menor crecimiento de la productividad
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envejecimiento de la población
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crisis económicas recurrentes
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menor margen de convergencia con economías más avanzadas
En otras palabras, la economía española ha alcanzado un nivel de desarrollo que hace más difícil mantener los ritmos de crecimiento que se vivieron en el pasado.
Un desafío para las nuevas generaciones
Este contraste generacional plantea un reto importante. Las generaciones más jóvenes podrían experimentar una mejora del nivel de vida mucho más lenta que la de sus padres o abuelos.
Para muchos economistas, esta tendencia refleja un fenómeno común en las economías desarrolladas: cuando un país alcanza un alto nivel de riqueza, el crecimiento económico tiende a estabilizarse.
Sin embargo, también abre un debate sobre el futuro del bienestar y las oportunidades económicas. Si las nuevas generaciones crecen a un ritmo mucho menor que las anteriores, el desafío será encontrar nuevas fuentes de crecimiento que permitan mantener el progreso económico en las próximas décadas.