Malabar Bistro: el amago de "El Bulli" de Becerril del que saldrás con hambre pero sin 40 euros por persona

malabar bistro
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Ir a cenar, y quedarte con hambre después de pagar cerca de 50 euros por persona. Ese sería el mejor resumen que define, para esta servidora, la experiencia en el Malabar Bistro de Becerril de la Sierra. 

El lugar, en sí, está bien decorado, es bastante acogedor, con esa mezcla entre lo "chic" y lo "rural" que triunfa en estos momentos. Especialmente, en entornos más rurales o que se consideran más "alejados" de la gran ciudad. Una decoración que ya parece indicarte que el detalle con el que tratan las mesas también lo vas a sufrir en la cuenta. Y no te equivocas.

Te sientas a la mesa y, como detalle, te ponen unos aperitivos de la casa. Un gesto que se agradece... hasta que te das cuenta de que te lo cobran en la factura final. Algo que no aparece en ningún sitio hasta que te encuentras la sorpresa. Un precio de 2-3 euros por un aperitivo de la casa que no has pedido que, desde luego, molesta. No por el dinero en sí, sino por la obligación de pagarlo.

Pero esa no es la única sorpresa que te vas a encontrar en Malabar Bistro. Y es que este restaurante, recomendado por Guía Michelín, cuida mucho del producto que sirven sobre la mesa, de su presentación, de las explicaciones a los comensales sobre lo que van a degustar... pero poco de que estos mismos comensales salgan del bistró sin hambre.

Un restaurante al que acudir ya cenado

Pan de brioche con anchoa y mantequilla ahumada. Un entrante que, al menos de forma inicial, suena estupendamente. Y que, en Malabar, cuesta la friolera de 26 euros por lo que al final, es una rodaja de pan bimbo, con un poco de mantequilla (el toque ahumado apenas se aprecia debido al fuerte sabor de la anchoa) y, eso sí, una anchoa de categoría. Un entrante que se queda escaso, tal y como se puede comprobar en la fotografía que abría estas líneas.

Unas cantidades más bien escasas que continúan en toda la carta. Mollejas, empanada y, cuando esta servidora acudió al restaurante, unas vieiras presentadas al estilo sashimi. Bien de sabor,  pero muy escasos. Y es que una ración apenas alcanza para que una persona pueda degustar dos o tres láminas ligeras de este producto. Eso sí, costando cerca de 30 euros la ración.

vieiras malabar
vieiras malabar

Total, una cuenta de cerca de 50 euros por persona, aperitivo incluido. Y, sin embargo, comensales que tienen que "re-cenar" al salir del bistró.

Un restaurante recomendado por la Guía Michelín que sigue la estela de otros muchos restaurantes con sus platos de degustación. Pero que, en este caso, no cuenta con una variedad ni con un menú ajustado al que debería ser la misión principal para cualquier chef. Que su comensal no solo disfrute de la comida, sino que quede satisfecho.

Algo que, sin duda, que no sucede en Malabar. Producto de calidad, que te cobran en la cuenta, pero que no llega al estómago.